1.9.16

Las edades del hombre



Siempre quise tener menos edad de la que tengo. Me sigue pasando. Jamás anhelé disponer de los privilegios de los adultos, los que me contaban que tenían o los que yo, prestando atención y sin prestarla, contemplaba. La parte mala de eso de cumplir años no me preocupó nunca. Tengo con el tiempo una relación estable. No me meto el dedo en el ojo más de lo soportable. Hay días en los que duele el cuerpo o duele el alma, pero esas inconveniencias conciernen al cuerpo y al alma. Al tiempo se le imputan crímenes que no es fácil que haya podido cometer. Lo que sí admito es que recuerdo más selectivamente las cosas. La memoria es el saco de boxeo en donde el tiempo entretiene su ocio. La mía es muy buena (de verdad que admirable) en ciertos asuntos (esa erudición un poco repelente y enciclopedista) y mala sin rebaja en otros (cosas que hice ayer no más, no pretendan que vaya más lejos). Hablado el asunto con los amigos íntimos, me confiesan que sienten lo mismo. No soy original ni en eso. Al viejo de la foto, el que mira al niño y le habla, se le entiende todo lo que dice. No lo escuchamos (por más que pongamos la oreja no sabemos qué dice) pero se entrevé. Se nota que anda aconsejando. Con la edad, con la certeza de la edad, salen los consejos, la seguridad de que la experiencia debe darse en herencia a quien desee escuchar. Por eso los viejos hablan tanto con los niños. Porque no tienen voluntad para no dejarse aconsejar. Hoy mismo, en el trabajo, viendo a la gente ir y venir, saliendo y entrando de un sitio a otro, pensé en el concepto abstracto de bucle. Pero no son bucles: se repite la trama, se ve que el argumento es similar, pero los que la representan introducen matices preciosos. De verdad que hoy (para ser el primer día de trabajo después del verano festivo) no ha ido la cosa mal del todo, aunque tal vez escriba esto ahora (entre comer y volver al tajo) para convencerme. Es bueno tener recursos para ir tirando y pensar poco o no pensar en absoluto. La foto (excelente) es de Massats.