3.8.14

Nada, un poco de Gaza


Todas las edades son difíciles y ninguna conforta. Lo que duelen no son los años. Es pensar que no vuelven los que vivimos.Porque hay años muertos, países oscuros, épocas en las que la vida cobra aranceles altos y no tiene uno nunca con qué abonar el peaje ni sabe a qué viene pagar por lo que no pedimos. Vivir es un oficio de mediocres. No hay un manual que manejar. No se nos enseña a morir. Se van burlando los indicios. Se quiebran las palabras. Se reza para intimar con la oscuridad. Afuera está la noche. En cuanto uno sale de uno mismo lo que encuentra es la noche. La realidad, de tan oscura, parece que fuese eso: la noche alta y resuelta, ocupando el cielo entero. A veces estamos los dos aquí sentados, fumando y bebiendo cerveza, contando las noticias, reparando en que el tiempo nos ha tratado bien después de todo. Vivimos cómodamente, salimos con los amigos, pagamos nuestras deudas sin retraso y nos amamos con ternura como antaño. Y no obstante, algo falla. No contamos con Gaza. Caso de que caigamos en esas estadísticas, en los caídos y en los muertos, en la tristeza y en el vacío, se quitan las ganas de casi todo. Por eso la vida es cosa de mediocres. Si fuésemos más listos, no habría nada que la afeara. Todo discurriría de otra manera. Una que no tenga escombros. Si es posible, una que nos embelese y nos invite al festín que oculta. No es poca cosa ni es ninguna que vaya a ser escuchada o atendida. Escribe uno para contarse el mundo. Hoy decidí que la parte que me iba a contar era la de la tristeza, aunque el día en mi pueblo se haya levantado fresco y agosto, este tímido agosto, nos dé a probar sus manjares más dulces. Mañana me contaré otra cosa, pensaré que la alegría me viene a buscar y la saco y nos ponemos ciegos los dos en  las calles. Escribe uno para alejar la tristeza.

4 comentarios:

Ramón Besonías dijo...

Una tristeza sorda, amigo. El dolor ajeno que se supone tras el fotograma televisivo. Tristeza de impotencia.

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

Sorda y torpe y triste la vida en la frontera, como cantaba Auserón en sus tiempos.
El dolor, en píxeles, es menos dolor. Y en ese plan.

Molina de Tirso dijo...

La impotencia produce sensación de fracaso. Y es que hemos fracasado si todavía ocurren cosas así.

Aunque no digo que sea culpa nuestra.

Molina de Tirso dijo...

La impotencia produce sensación de fracaso. Y es que hemos fracasado si todavía ocurren cosas así.

Aunque no digo que sea culpa nuestra.