20.9.13

Un asombro dulce


Se trata de saber qué miran o se trata de entender los porqués (habrá más de uno) que hace que miren como lo están haciendo. Si en lugar de observar únicamente la imagen recaemos el interés en el autor que la registra, las preguntas ganan terreno a las respuestas. Quizá la función del arte sea únicamente ofrecer interrogantes. Las respuestas las da la ortodoxia de la ciencia. Yo prefiero que las preguntas me aturdan. Las de este trozo de vida, de vida inmóvil, enfriada y paciente, son formidables. No sé si cuando ahora salga a la calle y cruce los pasos de peatones y me encamine morosamente al trabajo seré zarandeado como lo he sido esta mañana, al pillar en una búsqueda esta fotografía asombrosa, de la que ignoro todo, salvo el asombro dulce con el que me ha besado.

4 comentarios:

Miguel Cobo dijo...

"Preguntar es rebelarse, responder es adaptarse".

Dijo Wagensberg.

Bella e inquietante foto, mon ami. Qu tenga usted un buen viernes.

Juan Herrezuelo dijo...

Veo nada más entrar que en tu cabecera Isaac y Mary se han levantado del puente de Queensboro y han retrocedido al jardín del Museo de Arte Moderno. Tu amor por Manhattan es patente, y yo lo comparto. Leí el guión mucho antes de ver la película. Woody Allen es una de esas cosa por las que, ejem, bueno, eh, vale la pena vivir. Por otro lado, hay algo en la simetría de esos dos tipos vestidos de negro y con sombreros que sugiere una forma única, oscura y abierta en su extremo superior, un engaño visual muy Magritte. Tuve ocasión de ver en Almería una exposición de Rodney Smith: muy muy sugerente.

José Luis Martínez Clares dijo...

Dame un par de buenas preguntas, de esas que sólo responderían los necios. Abrazos

U-topia dijo...

Coincido contigo, hace tiempo que afirmo que no busco respuestas en la lectura, mucho menos me busco a mi misma, busco preguntas... ¿las respuestas? ya se verá.

La foto es interesante, sí.

Saludos