Que la casa sería enorme para los dos lo supimos antes de entrar y verla en detalle. El agente inmobiliario se prodigó en atenciones, pero sobraron todas. Esa limpia sensación de confort y de clausura. Nos agradó la ampulosidad, aunque por razones distintas. La línea perfecta de trabajo. Ella tendría espacio para perderse. Yo, para buscarla.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Jazz / 7 / Lester Young
Lester Young hubiese sido un magnífico secundario de cine negro, una especie de Peter Lorre con su misma tristeza, con su cara de pobre, i...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Yo siempre tuve la idea de que La noche de los muertos vivientes no era únicamente la película de zombies en blanco y negro que tozudamente...
No hay comentarios:
Publicar un comentario