17.12.21

Dean



Vivimos en el vértigo y en la fiebre, vivimos en el dolor, vivimos sin comprender las cosas o comprendiéndolas tarde y mal. Es mejor aceptar todo esto y salir a la calle escuchando un disco de Dean Martin en los cascos. Era un borracho simpático. La imagen que tengo de Dean Martin es una inventada, que probablemente no existió, pero a la que me aferro quizá porque, en el fondo, me hubiese gustado estar allí. Veo a Dean con Frank Sinatra, en una habitación de hotel grande, muy lujosa. Dean le está sirviendo un combinado y Frank declina. Él es de Jack Daniel’s. Cuando se lo sirve, en gradecimiento, canta Night and day, canta The way you look tonight. Frank Sinatra canta como si no lo hiciese. Vivir debería ser algo así. Vivir como si no se viviese, que no se notase el esfuerzo, que apenas se evidenciaran el remanso de belleza , quien solo se afana por estar más fuerte y se pone como una moto en el gimnasio, quien escribe como si se acabasen los días y hubiese que dejar una reseña, un apunte sobre cómo fue la despedida. Hay quien está al tanto de todo y a todo le da la consideración más importante y no deja pasar ninguna oportunidad de revisar el mundo y tasarlo y registrarlo, pero acaba el día y se echa en la cama con la sensación de que todo es ajeno. Nada le concierne, ninguna trama de las que ha percibido es cosa suya, no hay nada que sea de su propiedad. Hay quien cree en sí mismo y se lo dice a diario para que no se le olvide nunca. Hay quien no. 


No hay comentarios:

231/365 Steve McQueen

  El polvo de amianto de los motores de los aviones que tuvo que lustrar durante el servicio militar le provocaron un cáncer de pulmón y mur...