23.3.18

spleen de viernes (de dolores)

después de todo ahí está siempre esa siniestra manía de hurgar en la memoria con objeto de rescatar algún remotísimo resto de cordura o de encanto personal o tal vez únicamente un aviso mínimo de filantropía
pero acaba uno preñado de mala leche y andar así como encabronado no conduce a nada bueno o el encanto es un complot entre la líbido y el dow jones que contradice las más elementales reglas de la diplomacia
los que acuden siempre son los vicios
apuntes bastardos de una vida tirando a crápula
un cierto abandono en las formas
noches en duermevela
todas esas sólidas buenas intenciones que al levantarnos abrazamos como maná metafísico y que luego devienen tristeza o algo que no puede ser nombrado con esa vaga fonética cómplice
a partir de aquí el día suministra su ración de atropellos
el autobús está lleno
las calles están llenas
el ascensor está lleno
luego la mesa de la oficina
el cajón 
windows 7
la agenda metódica y el ruido sin dobleces del reloj muerto en la muñeca
se trata de ir vaciando la pereza en carpetas azules que van al armario de madera de pino de la habitación de la señora de la limpieza
o se trata de ir escuchando todas las noches un disco nuevo de jazz y acostarte con la sensación de que algo hermoso se ha registrado en la memoria
al final del día queda uno amorosamente rendido y se ocupa del tic tac del estómago
esa procesionaria del rhythm and blues onomatopéyico
un corazón al descubierto
un diario que se abre y cuenta los secretos
racimo opulento de uvas o la boca carnosa de la muchacha carmesí
la muchacha del pan que en ratos libres lee a proust
lee a kavafis
lee a rimbaud
lee toda la carne ardiente de la belleza endecasílaba 
la muchacha mil novecientos ochenta y cinco a la que besaste en un bar y de la que no ya recuerdas nada salvo quizá la turgencia de los pechos en tus manos nuevas
la boca rompiéndose en la boca
el olor a tabaco en el paladar como una bendición 
apunta en una hoja de pedidos los versos más esplendorosos
la rima mayestática
los nombres más íntimos de las cosas
tuvo un novio que la dejó a los quince
pero ahora tiene un novio a los cuarenta que la espera en un coche de segunda mano o de tercera mala mano
para besarse después con melodías de europa fm
ella en el beso recordará pasajes de mann
pasajes de balzac
todos los pasajes líricos de la novela decimonónica
pero el novio sólo aspira a una noche de sílabas tónicas, una visión a ras de epidermis de la harina obrera
el tiempo no acaba en un abrazo
el tiempo no acaba en un abrazo
lo supo ana karenina
lo supo madame bovary
lo supieron todas las heroínas de la decadente opulencia de los palacios con alfombras y cortinas historiadas
lo dejo a riesgo de que se me olvide
la memoria es la que escribe
no yo

No hay comentarios:

Breviario de vidas excéntricas/25/ Arsenio Lanzas

                Habiendo alumbrado ya prodigios suficientes, triunfado en los negocios, siendo padre y marido al que aman y respetan, conoci...