Tengan
ustedes una noche antológica, una noche sublime, una a salvo de la
pesadumbre, una con colmo de júbilo, una festiva hasta el desmayo, una
que no deseen que acabe, pero no caigan en el error de olvidar el mañana
gris, el día con todas sus luces, el año que entra con su vértigo y con
su fiebre. Hoy, no obstante, desfóndense. Sean felices sin otro dios
que les guíe. Miguel Brieva, el autor de la imagen que traigo todos los
años, en esta fecha, a mi blog, se lo dice muy claro. El texto no
cambia. Los últimos años entran a trompicones, amenazando con llevarse
todo por delante. Así que hoy, si pueden, bailen.

Feliz entrada de año. Seguiremos tus consejos.
ResponderEliminarCon un poco de cava me apunto el lema. Feliz entrada de año par, por estadística suelen ser mejores que el resto.
ResponderEliminarUn saludo, Emilio.
Sea lo que sea te deseo un feliz 2014, amigo mío.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Gracias, Carmen. Siempre me gusta verte por aquí. Un beso y feliz año....
ResponderEliminarMe dijo alguien lo de los pares, Rafael. Ojalá sea así. Ya vendrá lo impar con su fusta. Un abrazo, buen año
ResponderEliminarFeancisco, mi amigo, tan lejos, tan cerca, como la película. Sea feliz.
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