10.1.12

Pequeño manual de adiestramiento espiritual



Siendo caprichoso y de inclinaciones volubles como soy,  no me puedo permitir redactar un acta de buenos propósitos para el año recién empezado. En todo caso puedo hacer lo contrario y firmar una que contenga los vicios a los que encomiendo la salvación de mi alma. Aparto las buenas intenciones en la certeza de que no tendré tesón para cumplirlas....

Seguir leyendo en Barra Libre.

2 comentarios:

  1. Lo importante es encomendar bien la salvación del alma, sí.
    No es mal propósito.

    ResponderEliminar
  2. Me las pido para mí. Son las mías.

    ResponderEliminar

Escribe...