23.5.07

Que la vida iba en serio...

Que la vida iba en serio se descubre siempre tarde. Jaime Gil de Biedman acude a la conversación. Recordamos entonces su cara de vividor de balneario, su vida pródiga en milagros. Ya se sabe de qué hablo: los versos, el temblor diario ante el asombro de la belleza. Todo eso tan escaso y, sin embargo, tan imprescindible.

1 comentario:

  1. Anónimo5/24/2007

    Que la vida iba en serio
    uno lo empieza a comprender más tarde
    -como todos los jóvenes, yo vine
    a llevarme la vida por delante.

    Dejar huella quería
    y marcharme entre aplausos
    -envejecer, morir, eran tan sólo
    las dimensiones del teatro.

    Pero ha pasado el tiempo
    y la verdad desagradable asoma:
    envejecer, morir,
    es el único argumento de la obra.

    Jaime Gil de Biedma

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