21.10.21

Pollock



 Se cae, en un descuido, el gris. Comido de vértigos, emerge el azul. Está la  luz decantando sin urgencia un arrullo de rojos y de negros. Se la ve aún así triste, se tiene la impresión de que está a punto de rendirse y pedir al pintor que se retracte y no la fuerce a explicar lo que no sabe. Es el comienzo de la época de las grandes palabras.

1 comentario:

eli mendez dijo...

Asi deberiamos vivir, permitiendonos ese fluir, sin ejercer una fuerza sobre lo que nos acontece, disfrutando de todos los matices.. Una belleza de texto surgiendo de este maravilloso artista. Un abrazo grande Emilio y gran jueves.

Dietario 216

 Desde que no escribo en este diario, que no cumple el rito de que sea revelado día a día, sino que surge a su manera, irrumpiendo sin que i...