9.12.19

4 poemas escritos en 1993


CONTINUIDAD DE LOS PARQUES

Tiene el alma vocación de ancla.
Está siempre buscando un amarre.
Le basta una palabra a la que asirse.
También un gesto o un paisaje.
La memoria se contenta siempre con poco.
Así no flaquea, ni se arredra
Cuando pierde las palabras o los gestos.
A veces hasta los paisajes pierde. 
Para estas reflexiones sin argumento están los parques.
Mirar entonces el juego de los niños.
Advertir el silencio
como una música, bruñida,
Pura, que interrumpe un salto.


WAGNER ON THE ROCKS

La caballería no era rusticana.
La cabalgata no sobrevolaba el Mekong.
Las walkirias jugaban distraídamente al mus.

El amor siempre se pierde en estas imprecisiones.

MEMENTO

La tierra, insensata, jadea muertos.
La luna, sin nombre, es un exilio en el aire.
El hombre que escribe ordena así los fastos.
La mano que vuela festeja así dioses.

GRANADA

Iba
La noche tras un rastro de caricias.

Iba
El alma
Como fugada
Por una sombra de saliva.



A veces aparecen poemas en cuadernos guardados en cajones o apilados en una balda de las de arriba, las que no se usan con tanta frecuencia. Los hay sin que uno tenga noticia de ellos. Al leerlos los cree uno ajenos, como si no hubiesen sido obra nuestra (no sé el porqué del plural, pero igual tengo alguien conmigo que me dicta las palabras en los textos) o como si fuésemos otros al cabo de los años y esa autoría no nos incumba. De cualquier forma, no he tocado casi nada. Me he permitido modificar el primero: le he quitado los tres versos iniciales y le he incrustado tres nuevos. No sé si ha cambiado a mejor, pero al releerlos me gustó el final y me ruborizó (hay tanto de lo que he escrito que me produce un acceso repentino de rubor) el inicio. 







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