13.5.17

La fiebre y el vértigo

Oscuramente también aquí la sed, 
el depósito sencillo de lo más humano,
el verbo al que le extirpamos la flor y el vuelo
y quedó en fuego menudo y manso,
en la liberada costra que un día 
fue cáliz y fue ángel hermoso.

La sed y la luz astillando la sombra.
El eco con su polen dentro.
Duele la sed, duele el muerto que lleva dentro.
Los muertos abren la boca al mundo.
Le cuentan los besos precoces y las caricias firmes.
La vida es así de imperfecta. 
Una verdad sin argumento la azuza.
Los días son la fiebre, los días son el vértigo.
Está la sed y la semilla con que la sed se nombra.

1 comentario:

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...


Un poco triste.
La vida es imperfecta mientras seamos y vivamos en la ignorancia.
Cuando descubrimos la alegría del alma todo es una flor.


Un abrazo.