27.11.16

Bennett para las mañanas de domingo (con coda castrista)



Sinatra eclipsó a Bennett al modo en que Messi eclipsa a Cristiano. Bennett es un crooner perfecto, da igual con quién pugnara por llevarse el sillón principal, el trono de hierro o la luz principal de los casinos de Las Vegas o la intimidad de la casa de quienes amamos a los dos. A su edad sigue haciendo discos deslumbrantes. Quizá sea el mismo repertorio, todos esos standards imperecedores. Tal vez cante la misma canción desde hace sesenta años, pero es la mejor canción posible. Este frío domingo de lluvia afuera me tiene entre el trabajo y el placer, corrigiendo exámenes, preparando papeles, cerrando de vez en cuando los ojos cuando Bennett y Charlap (qué contenido pianista, qué sensibilidad frente al maestro) dan con el tono adecuado y el libreto de Jerome Kern (otro tapado en el mundo de Gershwin, Cole Porter, Rodgers y Hart o Berlin) resplandece y todo cobra un sentido que la mañana, al abrirse, no tenía.
Por otra parte, al hilo de estos días, el viejo Bennett y el finado Fidel Castro se llevaban diez días. Tony un poco más viejo, ya ven. Noventa años, que no es poca cosa. Un siglo como quien dice. No hay color entre el legado sentimental que ha dejado cada uno. Frente a la revolución, a los puros y a los viejos coches rusos recorriendo el malecón, me quedo con la voz de este crooner, con sus trajes impecables, con sus bandas de swing y con su insobornable amor por la belleza.

1 comentario:

Paco Jiménez dijo...

Fina por tu parte la comparación entre los dos nonagenarios.
Me gusta esa forma de contar las cosas que tienes... Y en lo tocante a Bennet, chapeau el caballero... Tengo dos o tres cds suyos. Uno en la MTV que pongo con mucha frecuencia. Un icono del siglo XX.