18.2.16

La cosecha

Confía ciegamente en la cosecha. 
Empapada de gozos, loca de lujuria, 
la cosecha alumbra prodigios, 
desoye la admonición del augur, 
previene al hombre de dioses,
dioses rudimentarios y caprichosos, 
escala el corazón, lo lame
y prende una luz en su altura más limpia.

En la cosecha residen las virtudes, 
la plenitud absoluta del amor, 
el libro de las horas, 
la noticia de la belleza 
y la evidencia del tiempo, 
abriéndose paso 
sobre el ruido y sobre la ceniza.

En la cosecha está la voz secreta del cosmos,
la que susurra y la que grita,
la voz de la intimidad de lo oscuro
y la voz de lo que a la luz vibra y procrea.
Confía ciegamente en la cosecha.
Entra en su templo y haz tu plegaria.