10.12.15

Zapatos

Volver a casa despacio, demorarse en los escaparates de zapatos, pero no nos interesan los zapatos, sólo atisbamos el color, la horma, el brillo, pero no el zapato, casi nunca el zapato, que no está, que nunca ha estado a fuerza de ver únicamente el color, la horma, el brillo. Así ese zapato invisible del escaparate, fijados en todos nuestros sentidos, nos escolta a casa, pero la casa no está, permanece la puerta, el armario para el abrigo en el hall, un pasillo que se antoja siempre excesivo a cuyo fatigado término no es posible encontrar ninguna habitación, pero allí están los libros, los discos, el confort previsto, el refugio conocido, los amigos con los que se cuenta para escalar la dura cumbre de los días, la oscura casa de la noche. Charlie Parker y Milan Kundera esta noche.

5 comentarios:

Lady Deathpoet dijo...

Que entrada mas reflexiva, me encanta esta muy bien ;) Un saludo.

Joselu dijo...

Estoy soñando con salir de ese confort del hogar. Pienso en el próximo año irme en solitario dos meses a la India en octubre y noviembre. La idea me atrae tanto como me disgusta. Y me asusta. He viajado cuando era joven de la misma manera y sé lo mal que lo pasé hasta dar con el sentido del viaje. Es algo que aparece cuando no se lo espera ni tampoco está asegurado. Antes hay que haber perdido toda esperanza. Ese recuperar mi alma de viajero es esencial para mí. Pero todo me lleva a seguir aferrado a la rutina y calor del hogar, a la cama compartida por las noches, mis espacios seguros, mis ordenadores, el iPad, mis series, mi música (Kind of blue, entre otras)... Duro, Emilio, pero he de hacerlo aunque contraríe totalmente ese personaje acostumbrado a la comodidad que apenas sale de casa ni va por ahí por la noche. Me acuesto a las nueve y media, leo, veo series, escribo en internet, blogueo... Me pregunto qué tipo de violencia habré de hacerme para obligarme a salir de esa zona extraordinaria de confort que me acoge, que me acuna. Un medio es hablar de ello y quedar comprometido con ello. Así he viajado en solitario en otras ocasiones: porque ya no me quedaba otro remedio que hacerlo. Pero de eso ya hace tanto tiempo...

P. dijo...

Maravilloso texto. Te estás puliendo, Maestro

Setefilla Almenara J. dijo...

Cómo me gustan tus zapatos...

Sergio DS dijo...

Andas bien acompañado.

Salu2