10.11.15

Donde las alas festejan vuelo


Arde, alucinada, la tarde
Derrumbada en las sábanas.
Otoño antiguo de patios sin nombre.
La música nos ha cercado sin aviso.

Arde, alucinada, la tarde
Derrumbada en el silencio.
Un latido desciñe el aire
Acunado en la voz como himno.
Otoño turbado por dioses sin cetro.
La música es un delirio de oro sin cuerpo.

Arde, alucinada, la tarde
Derrumbada en las sombras.
Rumor secreto. Voz impura.
Dicha hecha cántico en el agua.
Júbilo hacia el centro sublime
Donde las alas festejan vuelo.