10.9.15

El cielo es un aburrimiento

                                                   
                                    "Bodegón de caza, hortalizas y frutas" (1602) de Juan Sánchez Cotán


El bodegón es un género pictórico en el que pueden exhibirse juntamente, sin que chirríe la alianza, un puerro, un libro de recetas de cocina y un faisán muerto. Es cosa del que pinta el colocar todos los objetos de modo que parezca que el azar los dejó así y no quepa imaginarse otra composición, ni otro inventario de objetos interpuestos. Es al pintor al que le incumben esas afinidades selectivas y al que observa la obra le corresponde aceptar esa imposición a la realidad. No hay creación que no suponga una brusca irrupción en lo real. De no estar pasa a ocupar un lugar exacto en la compleja maquinaria del cosmos. Ahora un cabeza de ajos, ahora una navaja abierta. El bodegón de la realidad es también una composición en apariencia caótica, de imposible recuento, pero quizá todo observe un respeto, tal vez crear sea, en el fondo, un contribución al hambre infinita del cosmos. No solo hay agujeros negros, estrellas enanas, planetas, nubes, latas de coca-cola, abetos, libros de Coelho, botellas de agua, anillos de boda, perros, routers, cremas faciales, párrocos o inspectores del fisco. El cosmos posee un registro secreto de las cosas que han ocupado un lugar en su vasta cartografía. No es cosa de que yo ahora cuele la injerencia divina y sostenga que hay una divinidad contable, como una especie de aleph. Uno puede ir de un bodegón a Dios sin salirse una brizna de la lógica cartesiana del texto. O viceversa, Se puede prescindir del viaje de vuelta y quedarse en un lado. Siempre se está en un lado, siempre escoge uno con qué desea adornar la estancia en la que va a permanecer. Todos los pisos de alquiler tienen bodegones en las paredes para que la presencia de la divinidad cuide de los inquilinos y les preserve de todo mal. En un piso que alquilé había uno que se parecía mucho a éste. Creo que todos los bodegones se parecen entre sí. El cielo es un aburrimiento.