17.3.15

La radio, el jazz, de luto



Hoy ha muerto un padre para quienes amamos el jazz. No entra ahora aquí si habrá alguien que prosiga lo que empezó hace cuarenta años o si la orfandad durará hasta que los hijos también nos vayamos al otro barrio. No duele que se haya muerto este hombre al que no conocíamos, con el que no habíamos tomado café, ni paseado los parques de Madrid, ni compartido un comentario sobre fútbol o cine negro o política: duele que no tengamos su voz, la voz que nos contó el jazz como nadie lo había contado antes. No sé cuántas horas me ha regalado en los programas de la radio nocturna - que es la radio que más me emociona, la que más me conforta - ni cuánto jazz he aprendido -sí, sí, el jazz también se aprende -, pero poseo la certeza de que ya no habrá más Cifu,  ni Jazz porque sí, jazz con mis cascos pequeñitos - buen sonido, Sennheiser de alta gama - haciendo que Thelonius Monk, Charlie Parker, Chick Corea o Scott LaFaro me condujesen al sueño. No es el tributo más sentido a este buen hombre. Solo sé que le echaré en falta algunas noches cuando busque conciliar el sueño y no me cuente cómo se grabó un disco de Duke Ellington del 53 o cómo Chet Baker, en sus tours europeos, se ponía hasta arriba de whisky, coca y pastillas y tocaba sin aliento, al borde mismo del desmayo, las canciones que nos hacían sentir bien a él y a mí, Era muy joven. Siempre se es joven cuando toca retirarse. He pensado qué disco poner esta noche. Un poco en honor suyo, sí, imaginando que tendré ese disco en adelante unido a su recuerdo. Ya lo sé. Ya lo he elegido. 

6 comentarios:

Fernando Abasco dijo...

Podrías indicar qué disco elegiste, Emilio?

Una pena su ausencia.

José Luis Martínez Clares dijo...

Los buenos son imprescindibles. No sé si se dice así exactamente, pero es lo que quería decir. Un abrazo

José Núñez de Cela dijo...

Los aficionados a esta música nunca llegaremos a olvidarlo. Extrañaré mucho los domingos a medio día.

Saludos!

JazzC dijo...

Una gran pérdida para los que amamos y sentimos una gran pasión por el jazz, que aún siendo pocos somos muy tenaces y persistentes, y todo ello a pesar que "nuestra" música es denostada y menospreciada por muchos medios y por mucha gente. Cifu hacía sentir que esta música era algo más que música, en concreto, pasión, locura, afición con mayúscula y sobre todo... fetichismo a raudales por el objeto físico, sea en LP o en CD.
Una terrible pérdida.
Un saludo.

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

Fernando, elegí uno fundamental, el fundamental, uno previsible, tal vez: Kind of blue. Miles Davis,Cannonball Adderley, Bill Evans....

Se dice bien así, José Luis. Los buenos no deberían faltar nunca, pero en realidad, aun faltando, no lo hacen del todo.

Un referente, José. Yo era más nocturno, en sus escuchas. Da igual qué tramo del día ocupara. Una pena.

Tener discos es un placer incomparable a ningún otro. Cada disco es inacabable. Así que la colección - de jazz preferentemente - es más inabarcable todavía. No sé cuántos tengos. Miles. Miles Davis. Perdona el chiste...

Setefilla Almenara J. dijo...

Pues uno de Miles Davis, que era a quien más admiraba él. Coincidimos en homenaje, también yo he sentido que le debo mucho, le debo mi idilio con el jazz y también he publicado en el blog un tributo al maestro en la medida que una sabe. Según decían sus compañeros de RC, Cifu trabajaba con mucho adelanto, por lo que hay grabados cuatro programas de "Jazz porque sí", jolín, qué raros se nos van a hacer, pero a disfrutarlos a tope. Ha muerto joven, setenta y cuatro años no es una edad para morir pero, así es la vida. Enorme pérdida para la cultura de este país, para la música, la radio.
Abrazo, Emilio.