9.2.15

Poema de las fundaciones

escribí un abrazo repartido sin que nadie notase su aliento enfermo y su mundo de temblores
me preguntaron si había previsto la luz
el tiempo que tarda la luz en rodear por entero una palabra y gobernar su tránsito por los días
me preguntaron si en la creación de la sombra había procurado esconder un milagro sin aristas

no tuvo con qué responder
solo había vértigo
en mi cabeza solo era la fiebre
una ventana desde donde los cuerpos son únicamente fuego y tienen ira en los ojos y una lanza oxidada en el costado
escribí el libro infinito del fuego

el río escrito en el alma
el tiempo escrito en las aguas
amé la blonda sublime del cuerpo profundo
fui la semilla y me concedieron una patria
no la quise, no me conmovió, ni le tomé afecto
todo se ofrecía turbio y el amor no estallaba en las palabras
sentí la fiebre y ya no supe de la inocencia ni de la armonía