10.2.15

Los adentros




Berg escribió Lulú sin pensar en Mahler, pero a mí me recuerda a su séptima. No recuerdo cuándo escuché Lulú. Tampoco cuando la séptima. Uno va olvidando las cosas. Quizá porque no son relevantes. Hay quien administra con mimo los datos. Cuándo hizo esto, cuándo lo otro. Si en el año mil novecientos ochenta y siete tuvo su primera revelación mística o en el ochenta y nueve encontró en otro cuerpo el verdadero sentido del cosmos. Soy de los que piensan que el cosmos está en los lugares más insospechados. No está ahí afuera ni está en los libros de los que entienden. Está adentro, en el corazón, en el alma, en todos esos lugares a los que los poetas les dedican su empeño. Ya no sé si soy un poeta. Si lo he sido a tiempo parcial, mientras desgranaba unos versos, o se es poeta a tiempo completo y todo agita el lado sensible. El mío no lo es en más medida que el lado sensible de quien jamás ha sentido la llamada de la poesía. Uno trata de ordenar todo esto y desbarra. Será desbarrar el estado natural del que escribe. Uno escribe y el lector, el eventual o el cómplice, encuentra los significados. Ahora mientras que el lector lee este texto, sube la mirada y me encuentra arriba del texto, cuando debería estar debajo o dentro. El poeta tiene su periferia y el lector, la suya. Me hago estas consideraciones sin que las suscite propósito alguno. No deseo saber. Me conformo con no dejar de hablar. Ayer me dijeron eso: que no había parado de hablar, pero no es algo que yo sepa medir, ni algo a lo que yo aloje una preocupación que de momento no existe. Ahora no me gusta Lulú. De Mahler guardo querencia por ciertos pasajes, pero yo casi no tengo que ver con quién los escuchó entonces. Quizá sea verdad que se va cambiando y siendo otro. Yo soy otro a saltos. A veces soy otro de un modo obsesivo y otras, las más, me cuido de alejarme demasiado, no vaya a ser que se esté bien lejos y se le tenga afecto a la distancia. Ya digo que voy olvidando las cosas. Unas más que otras.

3 comentarios:

Rafael Gómez dijo...

Loable empeño el razonar lo poético del alma. Y bien trazado y bien descrito.
Enhorabuena por la excelente escritura y por la constancia en este formidable blog.
Agradecido por todo eso.

Anónimo dijo...

Suelo olvidar pronto y se me quedan con firmeza los recuerdos. Todo eso has dicho tú, amigo Emilio. Algunos los compartimos...

PeterPank dijo...

[ https://www.youtube.com/watch?v=LU2ecBbpK4A ]

Saludos !