16.11.14

Una novela islandesa

Al orden no le incumbe la belleza del mundo. Es el caos el que la alumbra. Del orden puro solo se percibe la rigidez, el estado matemático de las cosas, su concilio cartesiano. No he aprendido a manejarme en el orden. Siempre me manejé felizmente en la improvisación, en la periferia dulce, en la lírica, en el milagro. No creo que el orden me termine por conmover e ingrese en el ejército de sus adeptos, pero hay días en que me desdigo y gustosamente lo abrazaría. Uno va aplazando las cosas de importancia y llega un momento en que termina comprendiendo que no importa lo tarde que se llega a ellas sino la convicción con la que se llega. Ahora estoy en el periodo de transición modélica. El orden me persigue, pero yo corro más rápido. O, expresado de otra manera, estoy bien hasta que deje de estarlo. Fue un filósofo chino, uno de tantos de los de antaño, quien dejó escrito que hay que combatir cuesta abajo, nunca cuesta arriba. Luego está la firmeza con la que se va dejando caer esta especie de diario, que no pretende serlo. No creo que haya nada a lo que uno se incline con más vehemencia que al narrar sus andanzas o sus malandanzas. No se conoce ningún otro asunto con más autoridad que el de uno mismo. Soy el asunto, le digo a K., pero K. se distrae viendo un escaparate de libros. Dice que va a comprar una novela negra. Una islandesa. La nieve y la sangre. El blanco y el rojo. Es el caos el que escribe las páginas más brillantes, pienso. La belleza no proviene de las cosas previsibles, no está en lo que se extrae de una ecuación, no tiene nada que ver con la formalidad de los números. 

2 comentarios:

Setefilla Almenara J. dijo...

Emilio, del caos que nos habita surge también belleza.Por ejemplo, en mi caso yo comencé a escribir en una etapa de caos personal,
resiliencia lo llaman.
Pero ay, estos monólogos tuyos...
Buen domingo.

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

El orden aprendió del caos. Hay una canción (Radio Futura) que dice esto. Estos monólogos míos... La verdad es que no sé a veces si deberían ser contados o no.