15.6.14

Pop




                                                       David Hockney, A bigger splash

1
La vida está en el verano. En California. En Miami. En el chiringuito Salvador en Fuengirola. Está en la zambulida de Hockney. La vida está en el agua fría, en la casa minimalista del fondo, en mil novecintos sesenta y tantos. La vida siempre está en otra parte. En las portadas de los discos de Roxy Music. En los libros que leo en la playa. En una tarde enloquecida de gin tonics y discos de Miles Davis. 


2
Siempre que empieza el verano pienso en este cuadro, que estuvo durante años en una pared de mi casa y que un día decidí quitar porque comencé a aborrecerlo. Ahora le he devuelto el afecto. Lo miro embelesado. Pienso en la silla vacía. En que hay alguien bajo el agua. Alguien desprovisto de cara. Limpio. Puro. Como el pop. En los días grises me doy una zambulida. La ejecuto con oficio. Incluso percibo que me están mirando. Hay deseos tan intensos que tienen público. 

3
El fin último del arte quizá sea interrogarnos, crear una trama a partir de las pulcras líneas de un cuadro en apariencia irrelevante, contarnos el sentido de las cosas, nuestro lugar en el mundo. 

4
La vida está en el verano, pero yo siempre fui muy de invierno. Los refugios a los que me encomiendo para ir sobrellevando el rigor de las cosas están en el invierno, los cerca el frío. Hay días de verano que aturden. Algunos, los muy obstinados, noquean. Luego están las noches, los veladores, la sensación de que el mundo entero está sonriendo, como dice la canción de Louis Armstrong. Sabemos que es mentira, pero en ocasiones convienen todas estas digresiones alrededor del ocio. Hockney pintaba la vida, o sea, el verano. 

2 comentarios:

Mar Iglesias dijo...

el calor siempre trae noticias más excitantes que el frío desde luego y las noches de verano son infinitas, disfrutemoslas,
saludos

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

Yo prefiero el frío. He escrito mucho más del frío y lo he disfrutado más, Mar. Infinitamente. No quita que,...