13.5.14

El cielo está siempre a medio hacer



                A Caty Luz, allá en el norte, con su pequeña arca de Noé 

El cielo está siempre a medio hacer y Neil Young es un ángel sordo que no tiene claro si quiere entrar o quedarse afuera, si contarle a Dios la historia de la semilla o de susurrar al diablo los cuentos de la carne. Sabe que ha estado en los caminos, escuchando el lamento de la tierra, el gruñido de los hombres y la áspera noticia de que el mundo gira con desgana, pero él no ha perdido el tiempo y sigue manuscribiendo el salmo de América sobre un escenario, grabando discos estupendos y editando cajas fabulosas en las que rememora el esplendor absoluto de su arte. Yo tampoco lo tengo. Eso no me hace flaquear. Tampoco me eleva por encima del resto. Pasearé uno de estos días con Harvest en mis oídos porque una vez lo hice (le di la vuelta a mi pueblo y volví cuando acababa el disco) y quiero hacerlo de nuevo. Como si el tiempo no existiese o como si yo lo gobernase. Qué ingenuidad.

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