20.2.14

Somos todas las historias que nos han contado

De qué callada manera obran los años, con qué artera astucia nos saquean, pero el vaciado nunca es trágico. Uno admira incluso esa percepción de la tragedia, la sensación (a veces huidiza) de que todo nos incumbe o que todo ha sido hecho para nuestro exclusiva atención. Así leo esta mañana unos versos de José Ángel Valente y pienso en el poeta, en algún retiro doméstico, a salvo de la realidad o inapelablemente dentro de ella, escribiendo para que yo me levante esta mañana de jueves y lea, en unos minutos que permite la rutina de la mañana, antes de salir al trabajo. Leemos las vidas que no son nuestras. En ocasiones los sueños de otros. Los nuestros no satisfacen enteramente. Acudimos a lo que los demás urdieron para explicarse el mundo. De una forma maravillosa somos todas las historias que nos han contado. Eso nos hace no ser saqueados del todo, no sentirnos vulnerados cuando los años nos reducen. 

1 comentario:

Antonio dijo...

Sabias palabras, de mucho sentido, en estos tiempos y en otros.
Salud, hermano.