4.4.13

Spleen y burbuja

El abismo
El abismo se explora con los ojos cerrados. Si los abres, el vértigo te aturde. La realidad sólo la explora el aturdido. En el asombro, en el aturdimiento, la realidad se ofrece más luminosamente. La realidad, en ocasiones, informa sobre sus extravíos y el artista, debidamente alerta, en ese trance que lo faculta para la transcripción exacta, registra la caligrafía del prodigio. La realidad tiene ese uso mixto; por una lado vale para circular por ella y por otro se puede circunvalar. El abismo está dentro.

Las afueras
En las afueras, en el margen, la realidad establece un diálogo más hondo con su usuario: lo zarandea, le hurga, lo seduce, lo violenta. En cierto modo, la realidad es un obstáculo siempre. Vivir, en ese hilo sutil de las cosas, es un riesgo. Respirar aturde. El abismo es el tiempo. Respirar duele. El corazón es el veneno y es la pócima. Y en ese plan.

La rutina
Concierne al artista descerrajar los usos de la costumbre, declinar toda responsabilidad sobre la posible inconveniencia de los resultados. La realidad carece de resultados. Está. Es. Persiste. Insiste.

La poesía
Un poema es una inconveniencia, una cosa intrascendente. La lírica es un lubricante que suaviza el tránsito de las horas. Una novela es una inconveniencia amplificada. El novelista remeda la vida, pero la vida se fuga siempre. Se escapa siempre. La novela, en estos tiempos del google docs, es un anacronismo absoluto, pero alguien tiene que llevar la contraria.

Los poetas
El poeta desdeña la realidad y así la aborda más lúcidamente. El arte es también una fuga. En esto reside la naturaleza de lo artístico, en su capacidad de no ser fácilmente aprehensible, en su vocación de secreto.

El secreto
Al secreto le asiste la luminosa certeza de su cáracter sagrado. El arte es una manifestación de ese secreto. La revelación de lo callado.

La vida
A uno le concierne únicamente las cosas sencillas. Todo lo que no es sencillo no conviene. La vida se construye en base a estas premisas, pero no es vida.

7 comentarios:

Julia Céspedes dijo...

Escribir aturde y leer también.

José Luis Martínez Clares dijo...

La rutina insistente... Buenas reflexiones muy de mañana. Abrazos

Cañete dijo...

Qué verdad de las verdades, qué explayarse, qué delirio, qué tsunami de conceptos. Ahora sin coña: bravo.

Carlos Romero dijo...

Pensé en un profesor mío que "amaba" estas lindezas del pensamiento semiótico. Lo echo en falta porque desde entonces nadie me ha hecho pensar en ellas. Gracias por eso.
Un saludo.
Me encanta su blog.

Pedro dijo...

La realidad engancha.

Carnen dijo...

Y tanto que engancha.
El talento ajeno igual.

Miguel Cobo dijo...

La vida y sus círculos concéntricos. Un asomarse al abismo. Un pasear por las afueras. Y en las itersecciones, los poetas con sus excentricidades, ejerciendo en secreto la poesía para escapar de la rutina.

Y la burbuja: "Yo amo los mundo sutiles, ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón."