12.3.13

la cosecha

confía ciegamente en la cosecha, la cosecha alumbra prodigios, mojada de gozos, golosa en lujuria, la cosecha carece de preámbulos, la cosecha no atiende a metafísicas, nunca obedece, desoye la luz cartesiana y homicida, la cosecha, esto dilo hacia adentro, esto apréndelo, alumbra prodigios, conforme a esta evidencia hocica la voz en la tierra, oye cómo respira, ahí en ese pulso de aire tragado residen los dioses propicios, los únicos dioses creíbles, los demás son figurantes, no saber al final qué se nos cuenta, si las virtudes de la cosecha o el morbo de la ceniza, no saber, no preguntar, dejar las respuestas para los otros, solo constatar el arraigo, esa certeza sin aristas en la que el mundo gira y el aire fornica con el aire, invisible, confía en la cosecha, ciegamente, repítelo, no se te olvide, la cosecha es el dios caprichoso y rudimentario, la cosecha hace que el mundo esplenda, que fulja tu alma, que te exploten cien sonetos en el pecho

2 comentarios:

Francisco Machuca dijo...

"Pasóse la siega,acabóse el estío,y no hemos sido salvados."
Jeremías 8:20

En mi pueblo se decía de una manera más parca: "Hasta la siega del tocino."

Abrazos

José Luis Martínez Clares dijo...

Venimos de una cosecha. Al principio, casual. Con el tiempo, premeditada. Alevosa. Un abrazo