1.6.12

Días de absenta en el aire

Uno toma aire como quien toma absenta, dice LFC. El aire se está poniendo tóxico. La absenta la expiden los galenos para amenizar la ingesta de aire. Si uno fuese Poe le sacaría partido a este sindiós de mundo que se nos está echando encima, pero no es Poe. Tampoco Krahe. No andamos para desencostrar sino para abonar. Lo que no sabemos es qué echarle al campo. Qué pastorcico de los de las letrillas de Pablo García Baena (a quien vi hace unos días acunando versos en mi pueblo) velará la integridad del rebaño. Los lobos son muchos, Luis. Hay más lobos que ovejas y quedan pocos pastores. Está el campo convirtiéndose en un oficio de sindicalistas. Ni se le saca la fruta feraz ni el poeta lo registra y encierra en un soneto. En este tramo canalla de siglo XXI el aire se ha viciado. Huele el mundo a esos pisos que han estado cerrados mucho tiempo. Huele a lobo cercado por los perros, por el pastor, por el hambre atroz que no le deja pensar el hambre. Hoy es viernes y no he leído nada más que las letras grandes de los periódicos fuertes. No me he dejado engolosinar por la trama de abajo. Hay días en que entras de puta madre en un titular y sales malherido. Días en los que, malherido, no te aventuras a entrar. Días de absenta en el aire, LFC. Ebrios vamos. Colgados. Insensibles. La cara que tenemos no nos la vemos. Quienes la observan no reparan demasiado en ella porque temen que les cuentes a ellos la suya. Somos los pastores que no tienen ni idea de cómo meter otra vez en vereda al rebaño. Somos el lobo malo de los cuentos antiguos. Somos las ovejas descarriadas. Somos parte, autor y público de una cosa gris que encostra (me ha gustado el verbo, viene de perlas a este sinvivir metafórico que nos invade) las palabras y las rebaja de su cualidad más hermosa. La de conmover. Ya no nos conmovemos. La prima de riesgo es un alien y nos ha pillado en las máquinas del Nostromo. Bankia es un proceso viral y tenemos los pulmones encharcaditos. Y hoy, a pesar de que el cuerpo me ha pillado bien y  por algunas razones me siento hoy pleno y alegre, no he abierto el periódico. He comprado dos. Ahí están. Los veo desde aquí. Son cuentos de Poe. Hay un muerto dentro.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Soberbio, monumental.
Ana.

José Luis Martínez Clares dijo...

No los abras. Te darán la noche. Están entrenados para eso y saben hacer su trabajo perfectamente. Abrazos

Manolo Delgado dijo...

Dices bien, como siempre. Hay más lobos que ovejas, y quedan pocos pastores. Estoy seguro que mientes cuando dices que ya no nos conmovemos. Si fuera cierto no podrías escribir así. El muerto del periódico no es de Poe: carece del romanticismo de la muerte, de su misterio y de sus adornos barrocos. Es real. Pero conmueve. Por eso da miedo abrirlo.

Olga Bernad dijo...

Yo aún me conmuevo. Lo sé porque lo noto. Lo que no sé es para qué.
Pero gracias.

Julia Céspedes dijo...

Conmoverse o no conmoverse. Nos educan para la insensibilidad. El corazón es un órgano débil. Tú eres un corazón grande, Emilio.

Marta Casado dijo...

Ay del alma sin asombro, del que no abre los ojos y mira. Ay del mundo que se cae al abismo, y lo celebra!

Pepe Ortega Salcedo dijo...

Lo triste es que haya lobos vestidos de pastores. El pastor es una figura arcaica. El lobo es el que hace caja, y comprenderás que hoy, ahora, lo que mueve el mundo es la caja. Viva el Mercado y la puta que lo parió.
Por cierto, bajando a cero la ira, qué gran blog.

Sergio DS dijo...

Bankia es una total y enorme putada, que en este caso es lo mismo que una puta con apariencia de hada.

Ana dijo...

Nada que decir que no hayas expresado.
El asco va por dentro.

Anónimo dijo...

Me parece que este mundo, que está de entrada mal hecho, tiene un corazón grande y se mueve con fantástica belleza por el cosmos. Dios y el Diablo pueden irse ambos a donde quieran y dejarnos tranquilos, que ya tenemos aquí dioses y demonios terrenales. Me quedo con el asombro, que no acaba. La historia es un relato, no es una novela. Se va escribiendo a diario, a pesar de loque algunos dicen.
Coincido con Ana en eso de que el asco va por dentro.
No debe contarse. Sabemos que todo es asqueroso, pero no tenemos otra cosa. Bankia, que es el segundo asunto del que quería hablar, da asco y eso sí que debe hablarse en voz alta.
Gracias, Emilio, por entretenerme casi todos los días. Hace que no escribes. Espero que no te acostumbres a tenernos desasistidos de tu espléndida (espléndida, sí) manera de ver als cosas y de contarlas.

Andrea Carrera

María José Izquierdo dijo...

Bankia, lo innombrable.
Rato es el anticristo.
¿Qué es Dívar? ¿Qué Rajoy? ¿Merkel? Y aluvión cercano de fútbol, con lo que lo odio. Jodido verano se presenta. Me voy a meter dentro de un botijo, de los de mi tierra.

María José Izquierdo dijo...

Como estoy gordita, será un botijo grande. Pero mi botijo, que quede claro.
Se acabó.

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

El lobo bueno y el lobo malo que llevo dentro está feliz con la revuelta y no se viene abajo con los rigores del clima.

Rafael Ramos dijo...

Tranquilos, la fiesta sigue...Vivir es la fiesta, a pesar de todo. Y mira que estamos mal.