29.3.12

La luz

Hoy marzo entretiene páginas en blanco y un licor delincuente canturrea en mi cabeza promesas con polen. Así me llega una luz enferma de poemas de sótano en invierno y melancolía en un catálogo de abrazos. Así recito el aliento provisional de las ninfas. Así un eco triste de larvas que explotan manuscribe mi fatiga de corazón que no late. Así el abismo aproxima frágiles cromos de algas y una casa oscura en la que la verdad absoluta crece en los marcos de los cuadros y en la costra infinita del polvo en las enciclopedias. No está lejos el mundo. No está lejos el mapa del mundo. No está lejos el pulmón infinitesimal del poeta convertido en damnificado perpetuo. Estoy en mudanza. Levemente en penumbra, escribo la ardida o fingida o presentida historia del tiempo. Hoy marzo  se alista a la fiebre que el juglar abandona en un pétalo. Hoy me escapo y mañana vuelvo. No hay piquetes que me ahorquen el verbo. No tengo a mano quien me disuada de la idea de que la realidad, cuando se pone terca, se combate con poesía. De que estoy a salvo de que alguien venga y me salve sin que yo se lo pida. Me he salvado solo. He visto la luz y no me he resistido.

6 comentarios:

Joselu dijo...

La poesía y la risa son las más útiles formas de filosofía empírica que precisa la primavera, sin piquetes informativos. Solo con la palabra y la dulzura del cuerpo. Por la belleza que reside en las palabras y en el don que las selecciona y oxigena.

Anónimo dijo...

La poesía es un arma cargada de muchas armas, Emilio. Escribir contra los piquetes y con los piquetes, escribir a ciegas y mirando, escribir poesía siempre, porque la vida es muy jodida y la palabra es la única bandera que tenemos. Un beso.

Miguel Cobo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miguel Cobo dijo...

Resistirse a la luz es inútil. Pero si la luz es demasiado intensa deslumbra. Nunca mires al sol de cara. Y recuerda que el Borges definitivamente "deslumbrado" siguió escribiendo.

Francisco Machuca dijo...

Ultimamente me acompaña la luz del sol del membrillo.

Un saludo,amigo.

Manolo Delgado dijo...

Yo hoy me siento especialmente prosaico, lo lamento. La poesía, además de otras cosas no menos importantes, ha servido, sirve y servirá para la lucha, para la justicia social. Desde Quevedo a Miguel Hernández, hasta Sabina. Poesía, también útil.