21.2.12

Uno, el bueno, sigue siendo de Chéjov / Edición corregida y aumentada

I
El perro hambriento sólo cree en la carne.
II
Los amantes sólo creen en la yema de los dedos.
III
El político sólo cree en la amnesia del votante.
IV
El poeta sólo cree en las metáforas.
V
La catedral sólo cree en los siglos.
VI
El cubito de hielo sólo cree en la ginebra.
VII
El zombi sólo cree en George A. Romero.
VIII
Edgar Allan Poe sólo cree en la absenta.
IX
La placenta sólo cree en la Conferencia Episcopal.
X
El mono sólo cree en Darwin.
XI
El naúfrago sólo cree en el horizonte.
XII
Las musas sólo creen en los artistas.
XIII
El fakir sólo cree en la industria metalúrgica.
XIV
El proxeneta sólo cree en las erecciones ajenas.
XV
El okupa sólo cree en el estallido de la burbuja inmobiliaria.
XVI
Dios sólo cree en el séptimo día.
XVII
El suicida sólo cree en los títulos de crédito.
XVIII
El metafísico sólo cree en la metalingüística.
XIX
El ebrio sólo cree en el vómito.
XX
El sonámbulo sólo cree en las paredes.
XXI
El sonetista sólo cree en las sílabas.
XXII
El pesimista sólo cree en los pájaros de mal agüero.
XXIII
El erudito sólo cree en la nomenclatura.
XXIV
El afrancesado sólo cree en el Sena.
XXV
El casto sólo cree en el agua fría.
XXVI
El libidinoso sólo cree en el semen.
XXVII
John Wayne sólo cree en John Ford.
XXVIII
Los fantasmas sólo creen en nosotros.
XXIX
Adán sólo cree en la manzana.
XXX
Noé sólo cree en la industria de la madera.
XXXI
Jack Bauer sólo cree en los perímetros.
XXXII
Las cebras creen en los semáforos.
XXXIII
El censor cree en lo que oculta.
XXXIV
El astronauta sólo cree en la melancolía.
XXXV
El sacerdote sólo cree en el pecado.
XXXVI
La hormiga sólo cree en el infinito.
XXXVII
El tarado sólo cree en su tara.
XXXVIII
El lunático sólo cree en los vampiros.
XXXIX
Los cadáveres sólo creen en los tiempos muertos.
XL
El pornógrafo sólo cree en la letra equis.
XLI
El aburrido sólo cree en el color gris.
XLII
El funambulista sólo cree en el yeso.
XLIII
El hacker sólo cree en la banda ancha.
XLIV
El cinéfilo sólo cree a veinticuatro fotogramas por segundo.
XLV
El bibliotecario sólo cree en Borges.
XLVI
Leonard Cohen sólo cree en las habitaciones de hotel.
XLVII
El Papa Santo de Roma sólo cree en la eficacia de su detergente.
XLVIII
El alumno sólo cree en los recreos.
XLVIX
El tecnófobo sólo cree en los cortocircuitos.
L
El refugiado sólo cree en las fronteras.
LI
El feligrés sólo cree en las campanas.
LII
El hippie sólo cree en la jardinería.
LIII
El ahorcado sólo cree en la sangre.
LIV
Audrey Hepburn sólo cree en los escaparates.
LV
El melancólico sólo cree en las biografías.
LVI
El escéptico sólo cree en sí mismo.
LVII
El charlatán sólo cree en los sintagmas.
LVIII
El borracho sólo cree en las resacas.
LIX
El líder sindicalista sólo cree en las pancartas.
LX
Ernst Lubitsch sólo cree en las puertas.
LXI
Marilyn Chambers sólo cree en las puertas verdes.
LXII
El
LXIII
El espía solo cree en las películas muy pequeñas.
LXIV
El refugiado solo cree en la distancia.
LXV
La prima de riesgo solo cree en Bruselas.
LXVI
Stephen Hawking solo cree en su cerebro.
LXVII
El canibal solo cree en la filantropía.
LXVIII
B.B. King solo cree en sus divorcios.
LXIX
El daltónico solo cree en el cine mudo.
LXX
El recién casado solo cree en la testosterona.
LXXI
El escritor tímido solo cree en los palimpsestos.
LXXII
La mosca solo cree en las digestiones pesadas.
LXXIII
Esopo solo cree en los zoológicos.
LXXIV
Roald Dahl solo cree en los niños.
LXXV
El marqués de Sade solo cree en los sitios estrechos.
LXXVI
Holm solo cree en su abismo
LXXVII
Yo solo creo en los míos.




Problemas que no entiendo en blogger me borran ciertos posts, imagino, porque no abren. Suerte de las suertes, guardo en word lo escrito más por hábito informático que por orgullo literario. Por primera vez en muchos años (seis son muchos) he revisado el trabajo de la página (es un trabajo y debe ser considerado un trabajo) por ver si algo quedó invisible al lector.

7 comentarios:

Ramón Besonías Román dijo...

"Yo solo creo en los míos"...
Bueno, bueno. Menos cuentos.
Crédulos somos todos.
Todos caemos en la misma piedra centenares de veces.

Yo me siento identificado con algunas de tus credulidades. Aunque, como en tu caso, en un acceso de fortaleza e idealismo, me arresto a creer solo en lo que merece la pena. Pero al día siguiente maldigo mi flojedad e insensatez.

En fin... Creo que me estoy liando.

Manolo Delgado dijo...

Completo listado de credulidades, bueno, como siempre, Emilio, y acertado.

A continuación venimos los incrédulos, los que sabemos en qué no creemos, pero la mayoría de las veces no tenemos idea de en qué sí lo hacemos. Y es que la fe, aunque sea una fe mundana, con minúscula, se vende tan cara...

J. G. dijo...

como si fuesen los mandamientos, felicidades.

José Luis Martínez Clares dijo...

Es un trabajo enorme e inspirado. De lo contrario sería infructuoso. Un blog para visitar con frecuencia, pese a los enigmas de la informática. Saludos.

Miguel Cobo dijo...

El funcionario solo cree en Bartleby.

(Tiene mi amigo un ojo de cíclope abductor)

Luisma Padilla dijo...

Preferiría no discutir con el sr. Emilio porque hoy está sembrado. Lo está habitualmente, aunque a veces (últimamente) se vaya por las ramas del jazz y nos quedemos lo neófitos a 2 tristes velas. Un saludo y un agradecimiento.

Julia dijo...

Guau, dicen los perros. Yo creo en los perros.