9.2.12

9 gacelas de invierno

1
Está la historia previsible. Barcos hundidos o a nada de hundirse. Pájaros con solemne vocación de fuga en una avenida a altas horas de la noche. Hombres tristes que desvarían en su tristeza y fabulan delirios. Sueños espléndidos que se malogran al poner el pie en el alba. Cielos de una pureza inasequible a la caída de la tarde. De lo que se trata es de registrar lo previsible. De enloquecer el pulso y manuscribir todos esos prodigios.

2
El invierno conquista mi corazón y lo invade de milagros. Inexplicablemente salgo al frío con la emoción que no me visitaba ya casi nunca, la que parece reservarse para otros asuntos que, en apariencia, revisten más relevancia y trascendencia. El frío, ese pequeño milagro de la mecánica de los astros, me bendice y me cubre. Vehemente, explico mi alborozo hoy a quien lo percibe. Le cuento los detalles, le abro el pecho y le dejo que escuche.

3
La boca sabe a resaca. Un ángel es un poeta más ebrio de lo previsto. El cielo es una conspiración de borrachos.

4
Sentí que me invadían las algas. Creí que era un personaje de Lovecraft. Temí que me viese Kafka y me mandase a consolar a Samsa.

5
Soy una gárgola. La catedral me crece debajo. 

6
No creo en dios. No creo en los hombres de Harrelson. No creo en la supremacía blanca. No creo en los verbos irregulares. No creo en los lunes. Sobre todo no creo en los lunes

7
Me sueño Leviatán. Dispongo de una biblia y de un coro arcangélico. Mi madre, preocupada, ha pedido consulta a un psicólogo. Mi padre le ha restado importancia. Hijo, cuida que la biblia sea del siglo XIX.

8
También el río es un poema.

Hoy el mar, a lo lejos, es un dolor suave. El cielo, aquí adentro, es una muerte dulce.

7 Indicios de vida exterior:

Anónimo dijo...

Gárgola, oh gran gárgola, oh come to me, oh save my soul

Agneska dijo...

Gacelas a la hora del café. Pastas poéticas. Luz con frío.

Miguel Cobo dijo...

También el río es un poema.

Percibo la telúrica -e hidráulica- fraternidad "riográfica".

"Porque no existe nada que perdure
una noche aprendió, como tantos lo hicieran
antes y después de ella,
que el amor es un río con cataratas propias
y remansos ajenos
que siempre desemboca en el océano." (Raquel Lanseros, que me encanta)

Un abrazo

Anónimo dijo...

Hace una tarde de perros y Leviatán está escondido en tu blog. Formidable, como siempre. Caótico, si me permites, pero formidable. Enhorabuena!!!!!!!!

Israel Vázquez Tello

ANA -maestra dijo...

Hola Emilio: pues yo te leo ¡ lo sabes! pero un día vamos a tener que tomar un cafelito que tengo preguntas.Estoy como Toñi ( uff) . Un abrazo de tu prima , la de los cartones jaja.

Anónimo dijo...

Yo te leo con frecuencia y nunca me atrevo a escribir. Hoy es el dia. Pues poco que decirte. Tu lo dices todo y lo expresas mejor que yo, que me limito a leer y disfrutar. Unas veces más y otras, que no entiendo siempre el punto que le das a las cosas, menos.
Me ha gustado mucho el text más sencillo, el 8.
Lo siento mío.


Lucía

José Luis Martínez Clares dijo...

Palabras para encarar el fin de semana como es debido. Saludos
PD: siempre que leo la palabra río, me acuerdo de Miguel. Es un poeta fluvial. Abrazos