I
el asombro
hay que confiárselo a alguien
ese andamiaje prodigioso de causas y azares no puede uno soportarlo solo
es necesario entonces un instante perfecto
puro
un recuerdo nítido de felicidad completa para que la razón desboque sus caballos y la luz desordene las sílabas del tiempo
tal vez así en la alta noche
escribir el poema
II
hay una disciplina en la belleza
un orden secreto
una urdimbre sin usura que humea como disparo
pero voz adentro donde el alma arde
el olvido arde
lo inasible arde
tiende su terca trampa y el tiempo el oscuro el herido el vulnerable
arteramente gesta su mecánica precisa de impedimentos
su pulso herrumbrado
su costumbre de negar la cordura
las evidencias
así un cansancio dulce invade el cuerpo
la belleza cela su códice exacto
su fuente ávida y su caudal de luz alentado de brío su agua sin tiempo
luz pulsando vida
el asombro
hay que confiárselo a alguien
ese andamiaje prodigioso de causas y azares no puede uno soportarlo solo
es necesario entonces un instante perfecto
puro
un recuerdo nítido de felicidad completa para que la razón desboque sus caballos y la luz desordene las sílabas del tiempo
tal vez así en la alta noche
escribir el poema
II
hay una disciplina en la belleza
un orden secreto
una urdimbre sin usura que humea como disparo
pero voz adentro donde el alma arde
el olvido arde
lo inasible arde
tiende su terca trampa y el tiempo el oscuro el herido el vulnerable
arteramente gesta su mecánica precisa de impedimentos
su pulso herrumbrado
su costumbre de negar la cordura
las evidencias
así un cansancio dulce invade el cuerpo
la belleza cela su códice exacto
su fuente ávida y su caudal de luz alentado de brío su agua sin tiempo
luz pulsando vida
3 Indicios de vida exterior:
Tu blog fue a la peluquería. Un corte de pelo, sin permanente ni mechas.
Tus letras siguen inmaculadas, en vísperas de alumbramiento.
Asombroso... inspirado. Saludos
Invadido por ese dulce cansancio, amigo; pero fiel a tu palabra iluminada.
Un abrazo
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