oscuramente: también aquí la sed, el depósito antiguo de las palabras: el verbo al que alegremente le extirpamos la flor y el vuelo y queda en fuego manso, en la liberada costra que un día fue cáliz: el ángel dio un aviso: la luz se astilla: la sombra proyecta pájaros: todas las almas acuden: se instala la suprema evidencia de que algo verdaderamente importante va a suceder y vamos a estar enmedio: tengo desde anoche una fe absoluta en mis extremidades: tengo las certezas que nunca tuve: viene Dios esta tarde de septiembre todavía fogoso y me busca: un extravío de tristeza: hay tramas de muerte en la herida recién abierta: lo vamos a llenar todo de amor: manso amor: la cópula perfecta entre el alma y la tierra: el cielo mismo a caballo de mis palabras: los vivos mirando la boca de la muertos: buscando la sílaba exacta tras la que la divinidad esconde su trampa antiquísima: y otra vez se enciende la memoria: trae ayer desparramado: eco: las puertas de entonces: mansiones para el júbilo: creo en la vida: creo en las horas frágiles del día: en el camino humano donde la nieve cede al peso invisible de la mirada: creo en la gracia y rectamente procedo a notificar bajo notario su existencia: los poetas están en guardia: alerta la palabra: el tiempo hasta muy tarde anoche en las alas del texto: labor de amor: vivo sin sed: mi mayor dolor es saber: acometo la empresa del olvido: se me niega el páramo: el río asciende la noche: se me oculta la luz: todo es tangible: vagamente íntimo: en la sombra el gesto de ir a vivir sin que nada nos aturda: vivir así transparente: hondo: eco: abismo: el regalo efímero de entendernos: sí, el vuelo manso del verbo sin contaminar: el verbo autista: el verbo considerado el principio motor de la carne: luego vienen los profetas, los salmos, el monocorde ripio de las almas que buscan un lugar arriba en el cielo perfecto de la salvación: luego vienen los dueños de las horas: saquean lo que ven: nada queda libre: sólo hay muerte: iglesias vaciadas: la dulzura del credo convertida en óxido: apocalipsis: el sueño de los perversos: todo lo que no se dice acaba por mordernos: tengo una fe absoluta en mis extremidades, en el miedo que me conquista el pecho y hace que mi corazón se desboque, se astille, se incendie: mirad el corazón astillado, el músculo convertido en objeto vintage, el vértigo hecho fiebre y luego la fiebre volada al aire antiguo de los ojos que lo miran todo y a todo le extraen luz y en todo encuentran sombra: los ojos con vocación de bisturí, los ojos del artista que son los ojos del mundo, los ojos izados como un veneno cósmico: he aprendido a nombrar la dicha en las palabras
6 Indicios de vida exterior:
El río asciende la noche...Y desemboca en la noche oscura del alma. Has abierto la cuarta vía mística: la fluvial, mon ami. Todo fluye entre el vértigo y la fiebre.
Fe en el escritor que ve lo que los que no escribimos no sabemos mirar.
la negatividad de los expuesto es lo mejor
La excentricidad del autor es lo que trasciende
Corrijo a los 2 comentaristas anteriores: es la excelencia... Habla el conocimiento, la experiencia emiliaNENSE...
Fe...
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