3.5.11

Pubis / Redux

           
Uno de los cuentos más cortos que yo he leído lo firma Augusto Monterroso. 
Lo transcribo: ”Cuando despertó,el dinosaurio estaba allí.“
La economía de medios puesta al servicio de la eficacia narrativa es de   agradecer en estos tiempos de vértigo y de desazón espiritual. 
Yo mismo, antaño voraz lector, no leo ahora tanto. Cuesta encontrar autores a lo Monterroso: que con una línea despachen un cuento y nos dejen, en el butacón, arrebujaditos, contentos de esa prosa contenida, esplendorosa. 
Hay un escritor bonaerense llamado Armando Cienfuegos que gusta de estas menudencias a la hora de escribir.
Tiene un volumen con más de cien cuentos. 
No ha tenido una crítica favorable en la prensa cultural, pero es que no hay aquí una prensa cultural fiable, así que no le demos a ese hecho aislado la relevancia que no tiene.
Uno de esos cien cuentos dice: ”La muchacha negra se tumbó en la arena y contempló el cielo“. 
Otro: ”He visto morir esta noche al perro de Arquímedes“. 
Otro: "Me fui desesperando poco a poco hasta que vi una tortuga celeste en el cenador"
O: “Las doce hijas de Alfonso Pérez de la Lastra no tienen corazón“.
En una reducción necesaria para que el cuento se avenga a esta formula expresiva de contención y pureza, Cienfuegos reelabora sus cuentos. 
El de la muchacha negra tumbada en la arena pasa a la muy sucinta expresión: “Muchacha y arena“.                 
El del perro Arquímedes, perro, muerte“. 
Se  propone ir más lejos y obviar todo componente semántico, pero todavía no
ha dado con una fórmula satisfactoria. 
Algunos de sus nuevos cuentos son: “Luz”, “Kiwis mecánicos”, “Orilla
Brooklyn” o “Reina veinte”. 
El mejor, a mi entender, se llama “Pubis”. 
Eso de pubis me acaba siempre de gustar muchísimo.

6 comentarios:

Belvedere dijo...

Ay pillín ilustrado!!!

Crystal dijo...

No lo había pensado de este mundo. En adelante buscaré de otra forma los libros que comprar.
Gracias por el aporte.
A mí "pubis" no me coloca, pero entiendo...

Miguel Cobo dijo...

Mi cerebro desleído ya no lee.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Ay pillín ilustrado, sr. Belvedere. Cuánto cine hay adentro, en Belvedere digo.

No lo había pensado de este mundo no lo entiendo, Crystal. No hace falta que "coloque" pubis. Un saludo.

Mi cerebro desleído ya no entiende. Qué placer.

Malena dijo...

Lo breve, si bueno, dos veces bueno.

alex dijo...

Breve prosa. Agradable, confortable de leer. Todo relato que contenga la palabra pubis es un lugar agradable en el que recalar. Como situarse al lado de un amigo en un bar para te que cuente un cuento de siete palabras. La imaginación es la que construye puentes indestructibles. Los demás están a merced de los elementos.