9.2.11

Literatura II


Pensar es una actitud de riesgo, una invitación al desorden, una desobediencia moral.

Escribir es ordenar el riesgo, considerar las amenazas y estabularlas.

Vivir es siempre algo que no coincide con lo vivido.

Se vive el margen, se vive afuera.



2 comentarios:

Miguel Cobo dijo...

Pensar, amigo Emilio, es eso y también una reafirmación cartesiana de la existencia, una reivindicación de la vida: Pienso, luego insisto (uno de mis "descartes", con minúscula).

Y, sí, asistimos desde fuera al espectáculo improvisado de nuestra vida, introduciendo algunas acotaciones al guion ( lo escribo por primera vez sin tilde), con la ingenua -o soberbia- pretensión de protagonizarla : Pura literatura y "pensa-miento" ( curioso sufijo).

La vida sigue.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Ay si todos pensáramos. Aparte de sentir, pensar. Incluso pensar lo que sentimos o sentir lo que pensamos. En ese plan de trabalenguas moral. La vida siempre se improvisa, Miguel. A veces mejor de lo que pensamos. Pensa-miento!!!