I
Hay una disciplina en la belleza.
Un orden secreto.
Una urdimbre sin usura
que humea como disparo
en la boca del tiempo,
pero voz adentro el alma
fragua su épica y su infamia,
el olvido arde, lo inasible arde,
como un dios rudimentario y frívolo
que negociara en las sombras
la altura imposible de las llamas.
II
al principio no fue dios
tampoco una luz secreta ni un verbo cósmico y puro
fue el asombro
el vértigo
fue la fiebre
el incendio absoluto desde la nada
.
9 Indicios de vida exterior:
La combustibilidad de la nada, del olvido, de lo inasible, produce estas llamaradas de inspiración que son al tiempo sentimiento y pensamiento en tu voz encendida.
Esas llamas me alcanzan, siento su calor.
Y dale con que al principio no fue dios... Poesía teológica, Emilio, pero me parece inspirada, como dice Miguel. Deberías publicar todo esto. No hay por ahí un editor con ojo, uno con ganas de encontrar un poeta bueno y enseñarselo al mundo ?
Ana
La nada es propicia para edificar sobre ella un cosmos. Lo hizo Dios en el vacío primigenio. Mi visión es católica y todo lo veo bajo el prisma del Creador, pero sé entender a poetas discrepantes con mi fe y admito la belleza allá en donde me la encuentro. Un saludo cariñoso, sr. poeta.
Urdimbre sin usura. Esa es la clave. No es fácil.
Sorprendida.
Me he puesto a pensar en un Dios solitario en mitad del cosmos, pensando, dirigiendo la creación, y me ha parecido verlo allí. Enhorabuena, sr. poeta.
Los libros sobre el vértigo y sobre la fiebre y sobre dios y sobre la cordura. Me parece una poesía honda, descarnada, fría tal vez, en lo que expresa, pero estos temas tan altos, como la llama inasequible, merecen esta frialdad, este desocmposisción del afecto. Un saludo afectuoso.
Es lo que más me gusta, Miguel, Ana, Vanessa, Olga, Rafa, Enrique, escribir poesía. Y lo que más cuesta que yo acepte. Que yo me acepte como poeta. gracias a todos.
Siempre vuelvo asombrado a la buena poesía y vuelvo a Valente, que es mi poeta favorito, y vuelvo a Machado, que es el favorito delos poetas de antes. En la poesía está el latido primero del mundo, me contó una amiga que me aficionó. Hay poesía ramplona, sosa, aburida, que hace que los malos lectores, los que no insisten, deserten.
Expresas la voz más honda de la poesía, me llena completamente, me deja pensando y me hace sentirme muy pequeñita.
Eva
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