29.7.10

Danny, Sandy, Vincent y Mia


Danny Zuko ama a Sandy Dee. Vincent Vega no ama a Mia Wallace. Lo dicen las caras, lo que las caras enseñan sobre lo que hay debajo. Danny y Sandy creen en los cuentos de hadas y sospechan que el amor es una especie de flecha a la que no es posible esquivar. Vincent y Mia creen en el éter, en las sustancias psicotrópicas y sospechan que el amor está únicamente en las películas, y por supuesto en no todas. Las hay en las que no se muestra una pizca de amor. En la que ellos están hay amor como inmenso es el mar, que dijo otro, hace tiempo, pero estos tiempos de fiebre y de vértigo esconden el amor verdadero, evitan que se exhiba en exceso. Y todo eso lo puedes ver en las caras de Danny y de Sandy y de Vincent y de Mia. Ahí está escrito el amor en el cine de los últimos treinta años. Sin dirigirse una palabra. Sólo con lo que dice una cara. Algo, no obstante, los une. Más que el amor y las anfetas, más que el ruido de los coches y las royal con queso. La música. Una pista de baile. Una orquesta. Discos. Luces. Sudor. Eso es lo que Quentin Tarantino extrajo de Danny Zuko. Ahí es en donde John Travolta se esmeró en derribar un mito y construir, sobre los mismos mimbres, otro. Creo que necesita otra pista de baile para levantar el tercero. Uma Thurman hace anuncios caros. Olivia Newton-John... ¿dónde está Olivia Newton-John? Ah, sí, en un cine de barrio de cuando yo tenía doce (trece, catorce) y fui con un par de amigos (Raúl, Antonio) a ver Grease. El cine ya no está. Lo derribaron. Construyeron un bloque de vecinos. Alguno de ellos estará justo ahora viendo alguna de estas películas. La vida es extraña. Eso es de Lynch.

.

6 comentarios:

Ana dijo...

I got chills, they're multiplying. Oh cuánto tiempo, Emilio. Grease! Es el pasado, que ha vuelto. Feliz verano.

Ramón Besonías dijo...

Tu artículo me ha inspirado a mí uno propio acerca del cierre de los cines de barrio y las nuevas tecnologías:

http://lamiradaperpleja.blogspot.com/2010/07/cines-sin-barrio.html

Buen san Viernes, patrón del proletariado.

Olga dijo...

Cines que mueren, vidas que mueren también un poco... Buen blog.

dani dijo...

Y una miaja cabrona.........

Joselu dijo...

Es una película que vi en su momento álgido, en un verano grease, pero no la recuerdo especialmente. La vi con mucha expectación pero no se identificó conmigo. En una fecha no muy lejana vi Alien el octavo pasajero y ahí reoonozco que se quedó conmigo. No la puedo olvidar, pero Grease se ha perdido en mi memoria sin dejar rastro.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Eso fue un single, uno que compré y llevé amorosamente bajo mis brazos hasta que lo coloqué en un tocadiscos antiguo que habìa en casa, marca Stibert, y que ya no está tampoco. Es el pasado, Ana, que ha vuelto, sí. Feliz idea, aunque el presente y el futuro no pintan mal...

Yo también tengo en este blog algo sobre eso, no sé ahora exactamente dónde. Es un tema que a todos los que somos de cine nos duele de algún modo, porque nacimos en esos cines y, volvemos a lo mismo, ya no están.
Buen Martes, que es mañana, día de... A ver, no sé...Ramón

No sé si morimos en eso, algo así, Olga. Gracias.


Te pones excesivo, Dani, pero no seré yo quién te quite razone

Grease, como película, es coyuntural, intrascendente en su trascendencia adolescencia. No sería capaz de verla como entonces, no sé, de hecho, porque hace poco la vi en plan familia y disfruté (mucho) con los números musicales. Era el pasado, volviendo, Joselu...