8.2.10

El rey de los tenores


Qué grande es este señor: su saxo tenor condujo mi bautismo en el fascinante mundo del jazz. Es el romántico por excelencia. A la muerte de las big bands - pongamos los años cincuenta - se empeñó en pasear su magisterio sonoro por todo el mundo. Tanto paseó que acabó muriendo, en 1.973, en Amsterdam, lejos de su Kansas City natal. Como otros músicos, su diáspora artística y comercial le hizo ciudadano nórdico. De todos sus discos, que son muchos, me quedo con Reunion blues, un sobresaliente repaso a los standards del jazz con la inestimable escolta de Oscar Peterson en el piano, pero en jazz no hay exigencias, ni ránkings; tampoco el estimable, en otros géneros, estudio de influencias y de arraigo en listas de éxitos y en radio-fórmulas.
Ben Webster es uno de esos músicos entrañables, capaces de enviarnos al cielo con el fraseo suave de unas líneas de Body and soul o Sophisticated lady. La vida precisa fidelidades absolutas, amores inquebrantables, ajenos al concurso gris de los días. Este señor que sopla su instrumento contribuye a la felicidad de este cronista de sus (muchos) vicios.

.

No hay comentarios: