1
Todos estos años de cómplice matrimonio con el aire y cuesta todavía meterlo todo en el pecho y sentirlo, jubiloso, estallarnos dentro.
2
Puede suceder que en unos años la vida vaya en serio y tengamos que armanos finalmente de valor para andar con firmeza y no trabarnos el tiempo.
3
Lo peor es perder tan miserablemente el tiempo y acabar descubriendo que hemos gastado los años y todavía nadie nos haya dicho qué bien planchada llevas el alma.
4
A veces vivir conduce a irnos queriendo mucho, a entender los retos, a domiciliar en la memoria piezas de un sueño, historias recientes de amores imposibles y de pasiones evitables, desmayos a última hora de la tarde frente a un disco de Sarah Vaughan, besos muy logrados tras años de fatigado oficio.
5
Todo el amor que yo puedo sentir cabe en un verso de Pessoa.
6
En verdad fuimos hermosos, pero la belleza ya no es útil.
7
Ha llegado la hora mineral, la gran hora sin maquinaria que somete el azar a un pulso siniestro, que comete imprudencias del tamaño de un corazón sin amarre, que escribe convulsos versos de amor con menuda caligrafía de principiante.
Ha llegado el corazón más humano a conveniencia del que escribe, varado en la trágica evidencia de estar perdiendo la inspiración a medida que se acaba la batería del portátil.
8
Donde la noche nos habita. donde las palabras declinan oscuros favores y erigen inmensos páramos, lugares para el abandono, jardínes que sólo holla el viento.
9
Me encanta buscar en el diccionario el léxico de mi fracaso.
10
Afuera todo se abisma y concluye. La fragilidad de las cosas. La posición de los astros.
.
Todos estos años de cómplice matrimonio con el aire y cuesta todavía meterlo todo en el pecho y sentirlo, jubiloso, estallarnos dentro.
2
Puede suceder que en unos años la vida vaya en serio y tengamos que armanos finalmente de valor para andar con firmeza y no trabarnos el tiempo.
3
Lo peor es perder tan miserablemente el tiempo y acabar descubriendo que hemos gastado los años y todavía nadie nos haya dicho qué bien planchada llevas el alma.
4
A veces vivir conduce a irnos queriendo mucho, a entender los retos, a domiciliar en la memoria piezas de un sueño, historias recientes de amores imposibles y de pasiones evitables, desmayos a última hora de la tarde frente a un disco de Sarah Vaughan, besos muy logrados tras años de fatigado oficio.
5
Todo el amor que yo puedo sentir cabe en un verso de Pessoa.
6
En verdad fuimos hermosos, pero la belleza ya no es útil.
7
Ha llegado la hora mineral, la gran hora sin maquinaria que somete el azar a un pulso siniestro, que comete imprudencias del tamaño de un corazón sin amarre, que escribe convulsos versos de amor con menuda caligrafía de principiante.
Ha llegado el corazón más humano a conveniencia del que escribe, varado en la trágica evidencia de estar perdiendo la inspiración a medida que se acaba la batería del portátil.
8
Donde la noche nos habita. donde las palabras declinan oscuros favores y erigen inmensos páramos, lugares para el abandono, jardínes que sólo holla el viento.
9
Me encanta buscar en el diccionario el léxico de mi fracaso.
10
Afuera todo se abisma y concluye. La fragilidad de las cosas. La posición de los astros.
.




















