18.11.09

Bukowski / Pound



Salvadas las distancias, las intenciones estéticas e incluso el compromiso cultural, Ezra Pound me hace siempre pensar en Charles Bukowski. Sobre todo Pound ya anciano, vencido por los años, solicitándole al tiempo, al implacable, una bula, la concesión de un aplazamiento. El poeta, en esa edad ya reveladoramente provecta, se siente una especie de dios del mundo que ha ido registrando en sus versos. Al igual que un novelista necesita el vértigo de los años, su fiebre y su lanza, para crear su obra, el poeta también se alarga y adquiere relevancia mitológica cuando sabe envejecer y entender las heridas de las horas, el vaciamiento del alma que antes se dedicó con paciencia y con rigor y con pasión a ir llenando de belleza y de inteligencia. Los guerreros, al final, estamos solos, dijo en una entrevista. La suya fue una poética contra la usura, contra el mercado del dinero, que es más terrible que todos los sueños perversos de los dictadores. A diferencia de Bukowski, que vivió la feliz vida de quien se deja llevar absolutamente por sus vicios y acepta que esos vicios le retiren de ella, Pound fue un prisionero de su pensamiento y habitó cárceles y fue torturado y rebajado al grado mínimo de humanidad. Dentro de la jaula, Pound concibió su idea del mundo. Bukowski fatigó barras de bar, alternó con putas y jamás fue hecho prisionero por las palabras que dijo. Lo apresaron por calavera, por vividor, por mujeriego, por borracho. Los dos fueron, no obstante, honrados en lo suyo. La poesía es un arte mayor. Tal vez el más grande. El que con más precisión hurga en lo invisible, en lo que no está y, sin embargo, mueve el mundo y mueve el sol y también las estrellas, como quería Dante.

.

6 comentarios:

Ex-compi dijo...

El otro día enla librería me encontré con Bukowski, bueno con un libro de él, y lo cogí, y rápidamente lo estoy leyendo, y es un poco él.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Es una lectura que a mí, al menos, me fatiga. Me asombra, me produce zozobra, me divierte, pero no es una lectura habitual. Es un grande, a trozos.

antígona dijo...

Que hermoso comentario acerca de Pound. Me voy a buscarlo.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Búscalo, Antígona. Busca a ambos. La poesía de los dos. No es tiempo perdido. A mí me gusta más Pound. Es más poético. Bukowski hace otra cosa. Poesía a ras de herida. Convulso. Provocador. Incendiario. Los dos tienen un hueco. Siempre. Es cierto que me fatigan ambos. Se puede leer, yo al menos lo hago, con mesura, con tiento.

Alex dijo...

De Pound no puedo hablar mucho. No le he leído. De Bukowski podría llenar cuadernos. Me acompañó muchas veces desde su éter. Para mí sí es un grande sin trozos. Es parte de mi yo semienterrado. La agonía de lo que puede (podría) ser.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Insisto en que Bukowski me llena, a ratos. Lo leí mucho. Y lo dejé. Por cansancio formal, tal vez. Pound merece lectura. Los cánticos. Busca, tú sabes.