9.6.09

Búnker

La cultura es una forma de administrar la soledad: se podría vivir eternamente husmeando en lo que otros fabularon o crearon a beneficio de nuestro bienestar. Husmear como un acto delincuente casi. En entender el mundo, en construir una sólida urdimbre de causas y de principios uno puede emplear una vida y hasta entra en lo razonable que entenderlo enteramente (si es que esto puede ser posible) exija cierto abandono de la propia vida. Paradójicamente: para entender la vida tal vez haya que convenir su renuncia explícita. Y vivir entre libros, acunando placeres de la inteligencia, perdido en uno mismo, sin otro extravío que el marcapáginas por el que guiarnos para continuar la secreta decodificación del mundo. Y a veces, cuando la realidad aturde, uno consiente estas frivolidades de la extravagancia creativa y se ve en una habitación, confortablemente insensible al ruido ajeno, consciente de estar perdiendo alguna batalla contra algún enemigo al que sabemos que hay que derrotar, pero preferimos quedarnos en la confortable renuncia y vivir en la banda ancha, en los libros espléndidamente dispuestos en sus anaqueles, en la certidumbre de que no existe mejor vida que la que uno decide que sea la suya.

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11 comentarios:

Junio 1967 dijo...

Me quedo con eso de que no hay mejor vida que la que uno decide hacer suya. No se puede expresar de forma más hermosa, Emilio. Lo suscribo y lo suscribo aquí en tu página. Lo malo de vivir en los libros es que luego qué haces para bajar a la vida, como quien dice. Y no podemos, no se puede, estar siempre perdido, como cuentas, como escribes. Estamos en una comunidad y no somos seres hechos compartimentos. ¿O lo somos? De todas maneras me encanta como lo escribes y de verdad que me ha llegado muy adentro. Sinceramente.

Isabel Huete dijo...

Quizá sea una forma de administrar la soledad siempre que ésta no se convierta en una huida. A mí, aparte de la cultura de los libros, hay otra que me atrae tanto o más: la de la naturaleza. En ambas hay mucha vida.
BN y besos grandes.

Alex dijo...

No sabría que decirte, Emilio. Mis dudas se han incrementado de tal manera en los últimos meses que ya me cuesta entender las razones ajenas. Administrar tu vida como tú quieres no es fácil, lo sabes. Tal vez haya que transigir más a menudo de lo deseable. En cualquier caso, lúcida reflexión la tuya.

¿El fotograma de Ray Milland es de "Días sin Huella"?

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Maneras de vivir, que decía Leño, Junio 67, Isabel y Alex. Estamos en una comunidad, sí, y vivimos en esa certeza inamovible, pero administrarse uno frente a la realidad, que suele ser muy invasiva, conviene de cuando en cuando. Entonces acudir a los libros, al cine, a la música, esa cultura (sea eso lo que sea) de la que hablo. Las dudas están siempre.




http://www.imdb.com/title/tt0041107/
Reseña de Ray Milland, Alex.

Alex dijo...

Umm, me equivoqué.

Por cierto, estupenda película la de Farrow (que no es precisamente santo de mi devoción).

Olga B. dijo...

La cultura es una forma de administrar la soledad y otras muchas cosas. Husmear en los demás y dejarse invadir también por una realidad paralela. Curiosamente, los autores que más me han influido no siempre me han hecho sentir bien.
Alquien me dijo hace poco que intentar entender es intentar "vislumbrar lo oculto tras la cerradura de unas palabras" Y yo le dije que todos somos un poco “peeping Tom” tras las palabras que nos atrapan, y éstas suelen estár como en otra habitación que no vemos del todo. Yo no creo que leer sea una confortable renuncia sino al contrario, una manera de sospechar que hay mucho más tras la realidad que nos aturde.
Saludos.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Álex, estoy perdido, ando perdido. ¿Farrow? Es que no te pillo....



Era eso, en el fondo, lo que movía mis palabras: la cultura, o lo que sea o como se llame, te libra de la realidad y te hace refugiarte en una especie de campana, pero ahí tampoco hay seguridad. La cultura te hace zozobrar, Olga. De un modo a veces peor que todas las realidades posibles. Leer, lo he escrito y lo he dicho las veces suficientes, es una actividad de riesgo, pero un riesgo definitivamente grato, una especie de suicidio programado, reversible. Leer, buscar, husmear en lo que otros fabularon o crearon: la vida es siempre más cosas. Aturde lo real pero no puedes confiar en no sentirte aturdido por lo que no es tangible, en lo libresco, en la cultura, sea lo que sea. Estamos, en el fondo, de acuerdo. Y me ha encantado tu reflexión.

Alex dijo...

John Farrow, su director. Un mediocre que dio en el clavo un par de veces.

María Eugenia Velasco dijo...

Hay mucha vida fuera de los libros y se equivoca de parte a parte quien sólo mira los libros. Vivir es muchas cosas y los libros, la cultura, eso que dices, es mucho, y muy importante, pero en los libros no hay caricias ni hay conversaciones. Es un error, pero entiendo lo que escribes y estoy de acuerdo en que la cultura da felicidad si se sabe administrar. Enhorabuena, de verdad, por el ESTUPENDO blog.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Ok, Álex, ya te dije que me perdí. Encontrado.

Bueno, María Eugenia, no es posible contrariarte: ni siquiera un poco. Hay vida fuera de los libros. De hecho la vida está ahí afuera, sin entrar en expedientes extraños, ya sabes. La vida también está en los libros. Yo, al menos, he encontrado mucha. Vida complementaria, en todo caso. Lo triste, y sucede, es que alguien no conciba otra. Yo hablaba de la posibilidad de que exista, y de cómo alguien podría (lo tengo muy claro) vivir ahí, agazapado. Una especie de encapullamiento, con perdón.

Conrado Castilla dijo...

La cultura es una manifestación de la vida y como tal es muy posible residir entre libros, entre vídeos o por qué no también en la red. Pero todo esto no nos serviría si dejamos aparte la conversación, el trato, el paseo o la reflexión a la sombra de un árbol, tiene razón María Eugenia y la tienes también Emilio pues la cultura nos complementa en cierto modo y sobre todo nos puede llevar a ser más libres. Un abrazo.