28.6.09

"I went down to the crossroads..."


Este es Robert Johnson. La leyenda dice que vendió su alma al diablo en un cruce de caminos a cambio de que le otorgara el don del blues. Después del canje, Robert Johnson compuso y tocó 29 piezas fundamentales del género. Necesitó 2 sesiones en el hotel Gunter de San Antonio, Texas ( 23,26 y 27 de Noviembre de 1.936) y en una habitación con una grabadora de un edificio de oficinas en Dallas ( 19 y 20 de Junio de 1.937). Algunas canciones fueron grabadas varias veces por lo que contamos con 42 grabaciones conocidas.
Detalles para la leyenda:
1) Después de tocar en vivo, Robert Johnson se marchaba a toda prisa del escenario. Como una cenicienta temerosa. Quienes no están dispuestos a avivar leyendas, cuentan que lo hacía para acrecentar el misterio. No había nada más.
2) Johnson tocaba en los precarios estudios de entonces de una manera muy peculiar. Cogía su Gibson de segunda mano y se ponía cara a la pared, sentado en una silla. No quería, al parecer, que le viesen tocar. Satanás le poseía, concluían quienes alimentaron la literatura del mito.
3) Roto por la muerte de su hija y de su esposa, Robert Johnson se refugió en el blues. No estaba especialmente dotado para la guitarra, pero de pronto deslumbró a todos con una técnica asombrosa. La ganó por el mecenazgo de su segunda esposa, de recursos financieros más notables, que lo apartó del trabajo y de la tristeza y lo condujo al blues.

El 16 de agosto de 1.938 (probablemente) el diablo cobró su deuda. Robert Johnson tenía 27 años y tan sólo hacía dos que había grabado las piezas de su escasa discografía. Él dueño de un club de mala muerte en el que solía tocar le envenenó afrentado por la infidelidad de su muy joven esposa con el músico negro. El diablo se llamaba estricnina.

Me and The Devil Blues, una sus maravillas, cuenta:


"Early in the morning, when you knock at my door. Early in the morning, when you knock at my door. I said 'Hello Satan', i believe it's time to go".

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9 comentarios:

Eduardo dijo...

Hace unos meses escribí sobre el asunto, llamando la atención al hecho de que está enterrado en tres sitios diferentes... ;)
http://cafedelartista.blogspot.com/search?q=robert+johnson

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Leí una biografía hace años, edición de bolsillo, barata, comprada en un mercadillo de libros de segunda mano en un paseo marítimo atestado de turistas suecas. Surrealismo y cultura pop, coppertone y pactos con el diablo. Me voy a tu página y leo. Gracias, Eduardo.

Isabel Huete dijo...

Por lo que leo, el misterio le acompañó hasta en su muerte. Tiempos duros fueron aquellos para sobrevivir.
Desconocía la exostencia de este músico y me alegro que lo hayáis referenciado.
Besotes.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Isabel, sin duda, es el padre del blues. Todos los demás, a través de los años, hijos. Algunos hasta bastardos. Besos grandes. Feliz Domingo.

Alex dijo...

El azar otra vez, Emilio. Ayer le hablé de ventas de almas al diablo y de "Crossroads", la película de Walter Hill, a una persona a la que adoro. No sabía nada sobre la historia de Robert Johnson. Apasionante relato, Emilio. Me ha llevado a buscar más información en otros lugares y a escuchar sus canciones.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Y únicamente por ese búsqueda valen la pena estas cosas, Álex. Lo del azar, mejor lo dejamos. Es una rutina su injerencia, sus ganas de asombrarnos. Yo, a diario, veo señales. ¿Seré Nicolas Cage, mereceré que Michael Bay ruede algo conmigo?

José Javier Requena Montiel dijo...

Aqui estoy para unirme al club de los elegidos. Tambien yo he tenido un fin de semana blusero a tope y he pensado en robert johnson y busco en la red la pagina de mi amigo emilio, que tengo en favoritos, cuando he aqui el resultado, un comentario sobre el monstruo del blues que tocaba mirando a la pared, jejeje!!!! Viva el azar, viva el blues, viva el club!!!!!! Buenas tardes a todos los electores.

Alex dijo...

Michael Bay jamás, Emilio. El anticristo es él.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

He escrito lo de Bay pensando en usted y pensando en que escribiría diciendo algo al respecto. Ya nos vamos conociendo.