Fue uno de esos rostros perfectos del precario star system del jazz en los cincuenta. Luego los excesos levantaron la cartografía exacta del dolor, que a veces era un chute de heroína en el muslo, una zona escasamente transitada de agujas, o una temporada en la cárcel para saldar deudas con la sociedad a la que regalaba el don de la belleza con su trompeta. Ya saben, cosas de camellos. Chet Baker está hecho polvo en esta fotografía, portada de un disco que llevo escuchando a trompicones, con entusiasmo, con siempre renovado asombro, desde anoche. No toca como solía: se ve la pereza, la pérdida de la jovialidad. Chet, en este último gran concierto, toca triste, pero me da exactamente lo mismo. Sólo hay que mirar la fotografía, los ojos perdidos en algún lugar al que no podemos llegar sin contemplar el dolor en detalle.

8 Indicios de vida exterior:
Tienes razón su rostro lo dice todo.... No conozco nada de él,pero por lo que dices seguramente me quede con alo de lo primero....
Un saludo....
Busca, encuentra: Chet Baker es un trompetista iluminado, una especie de poeta del jazz. DE hecho ése el nombre que le adjudicaron en muchos discos. Está también su voz, absolutamente original. Nada que yo haya oído suena como la voz de Chet Baker cuando canta You're my thrill... Busca, luego me cuentas, hombre...
Fue Chet Baker con el que yo empezé con el jazz y tengo por ahi unos discos en vinilo, rayados, picados, hechos un desastre. Me lo recomendó un primo que decía que para empazar a escuchar jazz baker era lo mejor y no le quito la razon. La foto que has colgado en tu pagina es muy buena y se ve el chet baker ya tocado. Los musicos de jazz en estado terminal siguen tocando bien, no ??ç
La historia de Chet Baker es la historia de todo músico de jazz. Heroína, alcohol y un sumidero cerca para echar los despojos. La música corre paralela, sea triste o no.
Y hace lo que los genios hacen: su derrota personal contribuye a que el talento prosiga, crezca, se adapta a las circunstancias, a beneficio siempre del oyente. El Baker pre-fiambre (qué burro soy) es formidable: es otro Baker, más sabio, con mayor control. Sus carencias las suplía con la experiencia. Le partieron la boca, tocaba sin dientes.
1969, Baker es un punto de partida excelente. TAmbién Louis ARmstrong. Yo recuerdo un disco luminoso de Barney Kessel, un guitarrista sencillo, que hacía sobre todo standards. Luego viene todo lo demás...
Siempre he pensado que Chet Baker es el músico de jazz que físicamente menos se parece a un músico de jazz.
Pero esa trompeta y esa voz... ¡Qué razón llevas!
Hace mucho que no lo escucho y me has animado. Gracias.
Besazos.
Disculpa, no te felicité por el blog, es muy bueno. Muy buenos tus comentarios de cine, me encanta, aunque no voy tanto como quisiera.
Y que mejor lugar que este destinado a una de "mis debilidades" el grandísimo Chet Baker para hacerlo.
Como decís, es un buen punto de partida para perderse en este maravillos mundo del jazz.
Saluditos
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