4.6.08

Stephen Hawking vs. Frank Sinatra



Siempre que leo noticias de este calado emocional recuerdo la etapa de mi vida en la que quise ser astrónomo. Lejos de ser una vocación caprichosa, lo de ser astrónomo ocupó mi adolescencia a completa satisfacción de mis altas miras laborales e intelectuales, pero como soy bicho voluble mudé pronto hacia ocupaciones menos espectaculares y me entregué hasta el aburrimiento a la metafísica de las cosas terrenas, esto es, carecer por completo de vocación alguno y verlas venir hasta que alguna iluminara plenamente mi horizonte. Y ahora, años después, leo que la escasamente terrena NASA tira de catálogo de hallazgos y nos pone en bandeja de estrellas la cosa ésta de los brazos de la Vía Láctea, que al parecer son gases, así de simple. Para el lector curioso decir que en mi definita vocación pudo más Frank Sinatra que Stephen Hawking y por la bendita música de Francis Albert y su maravilloso cancionero me enamoré como un colegial del inglés y de él vivo a la presente.
Gracias siempre, Frankie.

1 comentario:

Shangri-la dijo...

Hola. Te invitamos a visitar nuestra publicación sobrwe cine y literatura. Un saludo.