16.4.08

En el espejo

Me nacieron provinciano y retórico, escasamente dotado para lo excéntrico y levantisco en el ánimo. Ningún encanto remarcable me diferencia del resto. Doy, en contadas ocasiones, la imagen de saber lo que quiero, pero carezco de toda certeza sobre lo que verdaderamente me incumbe. Me asombran ciertas sabidurías sencillas y me engolosinan ciertas mozas indisimuladamente concupiscibles y abiertas, entiéndase, para la cosa artística. Nacer Emilio Calvo de Mora Villar y no Luis Fernando Arteaga y Díaz de Corrales o Federico Balboa y Céspedes de Villamediana, pongo por caso, debe haber 0bedecido a algún arcano plan cósmico. No uso la palabra divino porque no me convence, tras lo visto y lo entendido, el asunto de la divinidad. El azar, mis amigos lo saben, no me obsequió con la fe y toda materia de índole religiosa me produce un severo, aunque soportable, escozor mental. Todo, al cabo, no deja de ser mera semántica intercambiable. Tampoco me preocupa el tiempo perdido en llegar a conclusiones importantes sobre el sentido de la vida y la naturaleza de mi angustia. Me valen los placeres cotidianos. Un solo de trompeta de Miles Davis. Versos de Benedetti. Una tromba de agua ayer tarde en mi calle. El ajedrez de Borges y el de mi hijo. Las novelas de Harry Potter, que no he leido, pero que han fascinado a mi hija. No me excedo más, que esto ya va sonando a aburrido. Reitero mi absoluta fascinación por el talento ajeno: es ese talento el que me procura a mí la felicidad y el gozo que no obtengo con el mío. Supongo que así el mundo va girando. Mi amigo K., que ahora me frecuenta con asiduidad, sostiene que si uno nace para martillo, del cielo la caen los clavos, como decía el Pedro Navaja de Ruben Bladés. Entretengo estas últimas horas del día (gana el Valencia dos a uno al heróico Geta) en la idea de K. y consiento que un té de hierbas prudentísimas alfombre el aire de pensamientos mínimos. Termina el partido en el Vicente Calderón: Morientes, zorro antiguo, ha marcado el tercero che. Sólo es fútbol, pero entretiene muchísimo.

2 comentarios:

Mycroft dijo...

Con Morientes a tope y Alexis en lugar de Helguera, el Valencia hubiese sido otro este año.
No mucho mejor (hay mas sintomas de degeneracion), pero algo mejor.
Mi abuela puede ser más rápida que Helguera.

emilio dijo...

Dale a tu abuela mi enhorabuena.
A ´mí, cordobés, siempre me gustó el Valencia. Me gustaba el Madrid y el Valencia. Este año tenéis la cosa bien extraña, y Koeman me cae particularmente mal. Lo de Cañi y Albelda no lo capto. No lo entiendo, y eso que me lo explicaron.