18.2.08

El que esté limpio de pecado...




Tipos como Harvey Keitel y Christopher Walken están en el límite, justo en el límite. Y están ahí fuera sin red. Sus vidas reflejan la dificultad del viaje a través de la vida, la dificultad de vivir sin pecado. Estos hombres sufren, están atormentados. Sus vidas son un vacío.
(Abel Ferrara)


Siempre pensé que éste era el director maldito. El cineasta que podía escribir sobre el pecado y sobre la sórdida experiencia de la vida. Como una especie de Tom Waits con una cámara. Luego conocí en profundidad a Lynch o a Cronenberg. Vi en Abel Ferrara un Peckinpah urbano, una especie de poeta de la violencia que, a diferencia de Tarantino, privilegiaba la imagen sobre la palabra, lo sordido sobre lo explicito. Antes de firmar El teniente corrupto, obra clave en mi obsesión ferrariana, filmó algunos capítulos de Miami Vice, pero el formato de la televisión estrangulaba su instinto y no permitía piruetas morales ni atrevidas caligrafías de su obscena mente. En el fondo las historias de Ferrara siempre son de amor, pero como buen fracasado las impregna de pérdida y de angustia y rara vez consiente algún tipo de concesión a la belleza pura, sin ambages ni puertas falsas.
New Rose Hotel exhibe en plenitud de facultades a su más reconcentrado héroe, un Christopher Walken tocado por la gracia de la genialidad en una historia sobre colgados que basculan entre el festín de sus adicciones y un inmenso amor a la vida. El policía católico que interpreta Harvey Keitel en la mencionada Teniente corrupto es el Abel Ferrara que más me gusta: el autor obcecado en consolidar su fe a través de experiencias extremas y lugares propicios para el fracaso o para la redención. Se trataria, al fin y al cabo, de llegar a cierto estado de pureza a traves de la expiacion de la culpa y del pecado. En estos términos Ferrara es un autor modélico, uno que cuenta una única y cautivadora historia, aunque la someta a todos los generos posibles. Da igual que hable de vampiros modernos (The addiction) o de exvotos de la fe (Mary), de mafiosos (El funeral) o de parias del mundo (New Rose Hotel). Era un maldito, pero ya ni eso. Ahora ha encontrado en el silencio un receso en donde encontrar tal vez nuevos modos de encontrarse. El poeta está retirado. O tiene síndrome de abstinencia y madura la posibilidad de colocarse con el evangelio. Es asi. Abel Ferrara, el despiadado, el desquiciado, el alucinado, el abyecto, el iluminado, el desaparecido.

3 comentarios:

Mycroft dijo...

A mi casi me gusta mas el ferrara de las peliculas tipo Secuestradores de cuerpos, porque es muy dificil encontrar buena serie b.

emilio dijo...

De hecho Body snatchers fue una de las primeras películas que me incitaron a escribir sobre cine, a escribir esta especie de reseñas. Recuerdo que manuscribí un par de folios, en un bar, como Dios manda. Luego busqué en Vhs la edición, que to´davía ande por ahì. Serie B de la buena, sí. Carpenter lo hubiera hecho también a altura cuando le pilla la inspiración.

emilio dijo...

De hecho Body snatchers fue una de las primeras películas que me incitaron a escribir sobre cine, a escribir esta especie de reseñas. Recuerdo que manuscribí un par de folios, en un bar, como Dios manda. Luego busqué en Vhs la edición, que to´davía ande por ahì. Serie B de la buena, sí. Carpenter lo hubiera hecho también a altura cuando le pilla la inspiración.