29.9.07

Las escaleras


La escuela está arriba. Abajo está el mundo. A veces la escuela vive ajena al mundo y en otras el mundo está en la escuela de modo que afuera no hay nada. Escaleras. La lluvia hecha una rutina.
Estamos embruteciendo la idea de escuela, su poso de dignidad en la escala de valores de la sociedad. Tal vez hagan faltas escaleras como éstas para llegar a las aulas. Nada fácil perdura, aunque no haga falta sangre para que entre la letra. Eso ya no. Ahora se requiere el concurso de la tecnología y los manejos profesionales de quienes siempre han sido eficientes sin que ninguna conexión a la Red oficie la liturgia de la enseñanza. Bendita liturgia. A ver si los progresos en materia tecnológica no desbaratan los logros ya ganados. Todo puede pasar. Hoy voy a terminar el día así, ligeramente pesimista. Mañana es Domingo. A primera hora corre Alonso en Japón. A última juega el Madrid en Getafe. En mitad de ese delirio deportivo tengo que sanear el ordenador, que está lento y me pide una mano de cariño. Al final no he podido evitarlo. No ha sido posible apartar las máquinas y escribir sencillamente sobre la noche en Lucena. Ningún lector me recriminará el abandono.

7 comentarios:

Mycroft dijo...

Pues en educación, creo firmemente que el modelo de educación a distancia, con la red de por medio, y las tutorias como muletas, se va a imponer mas pronto o mas tarde...
Eso si, la UNED no es ejemplo al que mirar.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Que no me pille a mí lúcido y obrero porque vivo de esto y tengo todvía algunos años de oficio hasta que me jubilen.
La uned no vale, no.

Mycroft dijo...

Yo es que he salido rebotado de la facultad de derecho. Rebotado con el sistema, con el plan, con algunos que estan para abrevar y no para enseñar, y conmigo mismo.
Y no escarmiento, oiga, me reengancho.
Pero si, creo que una universidad a distancia de calidad responde a la necesidad de flexibilizarlo todo, colocar al alumno en el centro de la acción y obligarle a mover el culo y currárselo.
Las clases magistrales murieron, un profesor que te contesta tus dudas online o por telefono rápidamente, y no un sinvergüenza que tiene tutoría y esta en su despacho profesional cobrando horas a la universidad, puede ser un guía eficaz.
Pero eso supone tratar con alumnos maduros, adultos, responsables y motivados, algo que ya le digo yo no abunda, yo mismo no lo fui, y bueno, acabo de soltarle el rollo.
Perdone.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

La experiencia de uno no es transmitible o sí lo es. La mía, la universitaria, fue estupenda. Incluso echo en falta a algunos profesores. Alguno, fugado al limbo ya.
Mi experiencia docente es también buena, en otro nivel. Me gusta lo que hago y trato de hacer que lo demás también disfruten con mi alegría. No siempre es así, claro. La vida, lo sabes, es la letra de un blues. El de hoy, sin ir más lejos, es del delta, roto, estropajoso, un poco romo en los escasos alardes de júbilo. En fin...

Mycroft dijo...

No, si como digo, reincido.
A mi la educación universitaria, me chifla, pero el sistema no me convence.
Pero en 7 años de estudios, he tenido como mucho uno o dos buenos profesores. Y el método presencial aporta cosas, pero hoy en día hay que aportar herramientas para que el alumno elija al máximo el método de comunicación.
Y yo la UNED la disolvería: Cada facultad tendría su propia matricula no presencial, y al final, no habría distinciones (y un titulo uned no estaria devaluado, porque sería exacto al de un alumno presencial)

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Te entiendo y lo comparto. La enseñanza debe promover instrumentos de a`remdizaje externos. La tecnología, hoy en día, permite esto y permite más. No son frivolidades, pero hace falta una educación y un aprendizaje también, sr. mycroft, para que el alumno ejerza fuera del ambito escolar o universitario lo que hace dentro de la escuela o de la universidad.
No estamos preparados, creo. Sin generalizar, claro.

Anónimo dijo...

Bello posteo. saludos... Carolina la ex anonima de resonANSIAS.